Las ETS: esas grandes desconocidas (I)

Autor: David Sanz Bedate. @DavidSB4

A todos nos han dado alguna vez alguna charla sobre sexo, ya sea en el colegio o la incómoda perorata en casa, y nos han advertido de la importancia de ‘utilizar protección’. La pregunta es, ¿de qué nos protegemos? No hablamos solamente de evitar un posible embarazo no deseado, que también, sino que nos referimos a las conocidas como ETS, o Enfermedades de Transmisión Sexual.

Quien más y quien menos ha oído hablar alguna vez del SIDA, del VIH, de sífilis o de gonorrea, pero ¿qué son? ¿Son enfermedades, infecciones o gérmenes? ¿Cómo se transmiten? En esta ocasión os vamos a hablar del sífilis y la clamidia, dos de las ETS más abundantes en la actualidad. En los próximos días trataremos el SIDA y la gonorrea para explicar en qué consisten y cómo nos afectan. Así conseguiremos evitar que os hagáis preguntas tan estúpidas como las que se ven en la red.

Únicamente el preservativo te protege de las ETS y evita embarazos no deseados. ¡Póntelo, pónselo! (Fuente: elperiodicodelafarmacia.com).

Pues bien, las ETS son enfermedades que se producen cuando hay una infección por parte de un microorganismo. La pregunta que viene a continuación es: ¿qué es un microorganismo? En realidad no es más que un ser vivo, ya sea bacteria, virus, hongo o parásito, de pequeño tamaño, con unas determinadas características biológicas y que tienen una gran capacidad de reproducción.

Están en todas partes, ya que habitan tanto en el medio natural como en otros seres vivos, lo cual no quiere decir que tenga que ser perjudicial, puesto que existen muchos microbios sin los cuales no podríamos vivir (estos son casos de simbiosis, ellos no pueden vivir sin nosotros y nosotros tampoco sin ellos).

Entonces, ¿qué lleva a un microorganismo a causar una enfermedad? Pues bien, todo depende de las características que tenga dicho microbio, como puede ser su patogenicidad, su capacidad que tiene un determinado microorganismo para provocar una enfermedad, o el lugar donde vaya a originar dicha infección, en este caso, la mucosa genital (o anal u oral, depende del caso -y de los gustos-).

Sífilis

Este caso es un poco diferente al resto porque no provoca una gran respuesta inmune y que es la causante en gran medida de las inflamaciones. Al no generar un rechazo excesivo por parte del cuerpo, el microorganismo, llamado Treponema pallidum, puede sobrevivir en la persona que esté infectada durante años. Así, la infección se hace crónica y pasa por diferentes fases, con períodos de latencia entre ellas.

¿Quieres tener esas pústulas por todo el cuerpo? Pues cuidado con la roséola sifilítica. (Foto: zl.elsevier.es).

La sífilis primaria se desarrolla con un chancro de inoculación, que es una úlcera con inflamación de los ganglios de la zona afectada, generalmente genital. Al llegar a los ganglios, la bacteria alcanza la sangre, de modo que después, y tras un período de latencia que puede durar desde semanas hasta dos años, se produce la sífilis secundaria. En ella existe unos síntomas generales, como son la fiebre, faringitis, dolor muscular y tras lesiones a distancia en órganos y en la piel. Estas últimas son muy características, se denominan roséola sifilítica y consiste en una erupción cutánea en tronco y extremidades.

Esta segunda etapa es muy contagiosa y dura unas semanas hasta que acaba remitiendo. La última fase, la sífilis terciaria, aparece después de un período de latencia que va de los tres a los 30 años, pero ya no es contagiosa, pues afecta a órganos internos como el sistema cardiovascular, sistema nervioso, mucosas, meninges… y deriva en unas dolencias conocidas como gomas, que son lesiones destructivas en las que las células del sistema inmune tratan de aislar a los microorganismos extraños, pero que si crecen demasiado pueden poner en peligro a los huesos.

Otra variedad de la enfermedad es la sífilis congénita, que se produce por transmisión desde la madre y muestra unos síntomas parecidos a la sífilis secundaria.

Clamidia

El microorganismo que causa esta enfermedad es la bacteria más dañina, la que causa un mayor número de infecciones sexuales, la Chlamydia trachomatis. Las principales complicaciones que origina son el linfogranuloma, que es una úlcera o lesión genital, parecida a la que aparece en casos de sífilis, que puede complicarse al extenderse a otros tejidos. También aparece el tracoma, que es la primera causa de ceguera infecciosa en el mundo, aunque esto suele ocurrir en países subdesarrollados y se puede evitar si se trata correctamente.

Estos son las principales enfermedades de transmisión sexual, aunque hay más como la candidiasis o las causadas por los virus del herpes. Ni falta hace decir que todo esto se puede prevenir fácilmente practicando sexo seguro, con el uso del preservativo. Así que disfrutemos del sexo, que es una de las experiencias más maravillosas de la vida, pero siempre con precaución. Las ETS acechan y pueden darnos más de un quebradero de cabeza. Ten cuidado también con el SIDA y la gonorrea, que acechan en cualquier relación sexual realizada sin seguridad. ¡Os informamos sobre ellas, cómo no, en el siguiente artículo sobre las Enfermedades de Transmisión Sexual!

Foto de portada: nmactualidad.blogspot.com