Las ETS: esas grandes desconocidas (II)

Autor: David Sanz Bedate. @DavidSB4. 

En nuestra anterior entrega sanitaria os hablábamos de esas incómodas acompañantes del sexo, las peligrosas Enfermedades de Transmisión Sexual. Más conocidas como ETS, estas alteraciones del organismo pueden hacernos pasar un muy mal rato por el simple hecho de no utilizar protección para practicar un sexo seguro. Más aún sabiendo que a veces nos da miedo o vergüenza tratar este tema o incluso ir al médico cuando creemos que podemos sufrir algún problema de este tipo.

La anterior entrega analizaba la sífilis y la clamidia, que provocan efectos que no desearíamos ni a nuestro peor enemigo. En esta ocasión nos referimos a dos enfermedades un poco más conocidas, la gonorrea y el temible SIDA o VIH. En las charlas sobre salud sexual se las señala como las más peligrosas, pues sus efectos son terribles para la salud. A continuación os relatamos cómo afectan cada una de ellas a nuestro organismo y de qué manera pueden tratarse o prevenirse.

Gonorrea

Esta infección está causada por una bacteria conocida como Neisseria gonorrhoeae. Suele provocar molestias al orinar y puede ocasionar una inflamación de la zona genital, concretamente uretritis y prostatitis en el varón y vaginitis y cervicitis en la mujer, además de producir una secreción mucosa y purulenta en el pene.

Por mucho miedo que nos den las ETS no podrán con nosotros si utilizamos protección. (Foto: medicinasaludycuriosidades.blogspot.com)

Cabe decir que en mujeres es más frecuente que se dé una infección asintomática, esto es, que la persona está infectada pero no es consciente de ello porque no experimenta ningún síntoma. Entre otras complicaciones, puede causar infertilidad y ceguera en un recién nacido que reciba la infección de la madre durante el parto.

SIDA (Síndrome de Inmunodeficiencia Adquirida)

Miedo. Es la primera reacción de muchas personas al escuchar esta palabra. Pero, si bien aún es una infección grave, no es ni por asomo tan temible como lo era hace 20 años. Esto se debe al desarrollo de los fármacos, que permiten mejorar considerablemente la calidad de vida de los infectados, ya que retrasan el avance de la enfermedad.

Las ETS acechan, así que sé más listo que ellas y protégete bien. (Facemama.com).

El virus que causa esta enfermedad es el VIH, el por desgracia famoso virus de la inmunodeficiencia humana. Este es un retrovirus y tiene la capacidad de integrar su material genético en el genoma del huésped que infecta, pudiendo así multiplicarse dentro de las células que infecta hasta que finalmente mueren. Su principal método de acción es destruir linfocitos (concretamente linfocitos tipo CD4, encargados de coordinar la respuesta inmune frente a organismos extraños) y originar defectos en la respuesta inmune del afectado.

Esto lleva a una desorganización y destrucción del sistema inmunitario de la persona infectada. El problema es doble, puesto que tiene conlleva una mayor susceptibilidad a padecer nuevas infecciones, tumores y otros males ‘oportunistas’, llamados así porque solo pueden producir la infección en situaciones de debilidad, como es este caso.

Las formas de contagio son las habituales de las enfermedades de transmisión sexual, es decir, por medio los fluidos corporales, que entran en contacto por sexo, ya sea vaginal, anal u oral (este último es menos probable), o por compartir agujas o jeringuillas. No se transmite por el aire o la respiración, ni por contacto con personas infectadas, así que podemos respirar tranquilos. Es posible que se dé el contagio por la saliva, pero es realmente difícil que esto ocurra, ya que hay una concentración mucho menor del virus en la saliva que en otros líquidos corporales y además tendría que haber heridas en la boca para facilitar la transmisión. Habría que tener muy mala suerte, ¿no?

Para acabar con el VIH existen tratamientos antiretrovirales, que atacan al virus en diferentes puntos de su proceso de multiplicación, así que logran retrasar el avance de la enfermedad.

Recuerda, practica sexo seguro. Así te librarás no solo de embarazos no deseados sino también de este tipo de enfermedades, que tan lejanas parecen pero que en realidad andan a la vuelta de la esquina.

Foto principal: chihuahuaexpress.com.mx.