La famosa y peligrosa pastilla azul

Probablemente si te pregunte qué es el citrato de sildenafilo me mires pidiendo una explicación inmediata ante ese palabro. Te lo diré más claro: viagra. Si algo tiene claro la cultura popular es que la viagra es ese comprimido mágico que permite levantar los ánimos de incluso el más anciano o débil del lugar. Esta pequeña pastilla lleva en el mercado desde 1998 y muchos hombres ya con una edad avanzada alaban al inventor de esta píldora -por no hablar de sus respectivas señoras-.

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La disfunción eréctil, ese mal que afecta a un número considerable de varones, tiene por fin un antídoto. Así, a botepronto, parece un remedio perfecto para mantener el vigor y que la herramienta de amar no deje nunca de funcionar, aunque sea con esta ayudita azul, cuyo color se debe a que significa tranquilidad y confianza, pues está asociado a la positividad.

Sus efectos en la salud

A pesar de estos efectos positivos, la viagra también puede tener muchos peligros si no se utiliza de la forma adecuada. Los efectos secundarios vinculados a esta pastilla son de todo tipo y variedad, desde cefaleas hasta rubores faciales, pasando por visión borrosa, palpitaciones o erupciones en la piel. Es el peaje que hay que pagar para mantener las erecciones cuando el carnet de identidad señala más años de los que quisiéramos, dirán algunos. Pero el comprimido azul no solo implica que te puedas poner muy colorado o te salgan ronchas en la piel.

Los médicos deben juzgar si los pacientes están aptos para consumir este medicamento, pues aunque no lo parezca es un medicamento, ya que es incompatible con ciertas enfermedades. Si el sujeto tiene problemas cardiovasculares, ingerir esta pastilla podría causar temibles efectos en su salud. Tampoco es recomendable si tenemos la tensión baja o si el paciente ha tenido un infarto de miocardio recientemente, así que se hace imprescindible que exista receta.

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Su consumo tampoco es recomendable si se ha ingerido una cantidad elevada de alcohol, ya que se reducen sus efectos y, a su vez, el alcohol no es buen compañero de medicinas, y la viagra no deja de serlo. Tampoco es muy aconsejable recurrir a él después de habernos pegado un atracón, ya que también disminuyen sus capacidades de levantarnos el ánimo.

Una nueva moda juvenil

En cuanto al tipo de personas que recurre a sus efectos, que tradicionalmente son varones adultos con problemas de erección, está irrumpiendo un nuevo perfil de comprador de la pastillita azul. Los jóvenes. Aunque parezca extraño, porque se supone que los jóvenes están fuertes como robles y tienen una óptima salud sexual en sus erecciones, estos están demandando el mencionado citrato de sildenafilo para asegurarse de que su pene no les juega una mala pasada.

El objetivo es que tras una noche de fiesta, alcohol e incluso drogas, no nos dé un gatillazo si hemos conseguido ligar o si vamos a tener sexo con nuestra pareja. Esto se hace sin saber que mezclar este comprimido con alcohol, por no hablar de sustancias estupefacientes, puede convertirse en un cóctel peligrosísimo para el organismo e incluso puede desembocar en infartos. Incluso el Ministerio de Sanidad realizó una campaña advirtiendo del peligro que esto arrastra.

El peligro es aún mayor sabiendo que, como es lógico, las farmacias no venden esta pastilla sin una receta del doctor. Pero como el que hace la ley hace la trampa, no ha tardado en surgir un mercado negro que abastece de estas píldoras a todo aquel que, con unas copas de más, piense que es la mejor manera de garantizar el éxito en sus relaciones.

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Confía en tus posibilidades, ya que la viagra solo debe consumirse si eres un adulto y tienes problemas de erección, siempre que el médico lo estime oportuno. Si eres joven, tal vez sea muy golosa la idea de tomar esta cápsula para mantener un buen sexo, pero la salud se puede resentir, más aún si hay alcohol de por medio.

Así que ya sabes, confía en tu virilidad,que hasta dentro de unos años no tiene por qué necesitar ayuda.

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