Ups, yo no he sido

Que tire la primera piedra aquella mujer a la que durante una relación sexual no se le haya escapado un vergonzoso, sonoro, repentino, bochornoso, inesperado, despreciable e indigno pedo vaginal. Y la cara que se te queda… Y el corte de rollo… Y el más que inevitable “ja ja, no pero no ha sido por ahí, ¿eh? No es lo que parece…

Estas ventosidades, que más de una vez nos han sacado los colores a las féminas, pueden expulsarse durante la masturbación, mientras se practica algún ejercicio físico o con el contacto sexual, -aunque, no nos engañemos, estas últimas suelen abundar por encima de las demás, el menos apropiado es su momento preferido-. Y ahora viene la pregunta que todas nos hacemos cuando estamos con el hombre de nuestros sueños y se escapa ese “prrrrr”, ¿por qué?

La vagina no está en forma

Sí, sí, como leéis. ¡Y nosotras preocupándonos por la operación bikini! Estas flatulencias se producen por la entrada de aire  y su rápida expulsión debido a las continuas contracciones y estiramientos de los músculos vaginales durante el acto sexual.

Pero, atención, los casos más frecuentes están relacionados directamente con la pérdida del tono muscular de las paredes de la vaginaEstos músculos son incapaces de rodear correctamente al pene durante la relación, favoreciendo así que el aire circule. Generalmente este estado de flacidez es más común en mujeres más maduras que han tenido varios partos, pero realmente afecta a todas las edades.

Por tanto, el único remedio es fortalecer la zona pélvica. Para ello, lo más conocido son los ejercicios de Kegeltambién recomendados para evitar problemas de incontinencia, para facilitar el parto y para conseguir una mayor placer sexual a la hora de tener relaciones, ya que según muchos ginecólogos, mantener fuertes estos músculos puede intensificar la sensación del orgasmo.

Diagrama de los ejercicios de Kegel. Fuente: http://upload.wikimedia.org

Sí, pero no

A pesar de que el sonido es muy similar al de una flatulencia anal, ambas expulsiones de gas no tienen nada que ver. Los  pedos vaginales no se producen por gas proveniente del intestino y carecen totalmente de olor, ya que no están relacionadas con la fermentación de bacterias como es el caso del gas expulsado por el ano, únicamente se trata de aire salido a presión.

Las ventosidades vaginales son normales como la vida misma y, aunque vayan siempre seguidas de un momento de “tierra trágame“, no hay motivo por el que avergonzarse. Si queréis evitarlas, ya sabéis, toca hacer ejercicio sin mojar la camiseta.

Foto de portada: http://4.bp.blogspot.com/