EL PRIMER ANUNCIO DE COMPRESAS

Los anuncios de compresas y tampones no suelen estar exentos de críticas, muchas mujeres critican la falta de naturalidad en ellos. Las palabras regla o menstruación casi nunca aparecen, insisten continuamente en cómo se puede camuflar el olor y se empeñan en mostrar que algo tan sencillo como es un toallita absorbente se crea en laboratorios, donde científicos y médicos analizan cada tejido al mínimo detalle. Nuestras abuelas usaban simples paños de tela y no había tanto drama ¿No?

Otro día analizaremos el mundo de los anuncios de compresas y tampones, que tiene mucho de que hablar, pero hoy os queremos enseñar sus inicios:

www.mum.org

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Este es el primer anuncio de compresas de la historia y pese a que la menstruación es algo que va a unido a la mujer desde el principio de los tiempos no fue hasta 1928 cuando se hizo “público”. La encargada de esto fue la revista americana sobre patronaje McCalls’ en su edición de julio.

La publicidad dista mucho de lo que hoy conocemos, apenas la marca -que se continúa fabricando- junto a un texto donde se enumeran las cualidades del producto bajo el lema “¡Tiene la aprobación entusiasta de las mujeres!”

La elegida para ilustrar el anuncio fue la neoyorkina Lee Miller, modelo, musa de los surrealistas y una revolucionaria con su actitud “deshinbida” para la época. La fotografía fue tomada por Edward Steichen, uno de los mayores representantes del pictorialismo. El escándalo fue mayúsculo para la puritana sociedad americana ¿Qué clase de mujer permitía que su imagen se asociara al periodo?

En el caso de España las compresas no se comenzaron a vender hasta principio de los años 70, era un producto muy innovador y rodeado por un fuerte tabú, casi como hoy en día.

Marçal Moliné, unos de los publicistas más relevantes del país, explica que desde un principio acordaron llamar a las cosas por su nombre: uno de los eslóganes de Evax era “Para que nadie note que tienes la regla”. Además sus anuncios eran descriptivos, para que las clientes supieran qué era esa novedad. Debido a la época la censura recayó en numerosas ocasiones sobre ellos y no fue hasta tiempo después cuando les autorizaron a anunciarlo en la televisión.

El mundo de la publicidad fija sus límites en la creatividad de sus creadores, pero en diversos productos como es el caso los límites están marcados por la sociedad. Romper con ellos se traduciría en una publicidad creíble y que dejara de intentar envíar el mensaje a las mujeres de “Esconde tu regla, que nadie lo note, que nadie note que eres mujer”. 

*Foto de portada: www.mum.org