BDSM: ¿Sadismo o placer?

Los tiempos cambian, ¿no crees? Desde que se puso de moda la literatura erótica, nos hemos empezado a dar cuenta de que hay vida más allá de la postura del misionero y los preservativos de colores. Concretamente, existe toda una cultura (o subcultura) de sexo alternativo, conocido como BDSM. ¿Y qué significan estas siglas?

Hasta hace poco, esta palabra se relacionaba en el imaginario y estereotipado colectivo con trajes de cuero, látigos, arneses y esposas; todo algo siniestro, pero con la comercialización de 50 Sombras de Grey, su mala imagen ha mejorado un poco. Pero vamos a dejarnos de rodeos y a responder a la pregunta que te ronda la mente:

¿Qué significan exactamente las siglas BDSM?

B de Bondage:

El bondage es una práctica sexual que consiste en atar a otra persona, inmovilizándola parcial o totalmente. Pero esto no es todo, ya que las esposas son la versión más light, también se utilizan cuerdas, cadenas, mordazas, telas… El bondage tiene origen en la técnica japonesa conocida como shibari, que ya se practicaba en el siglo XV y que, en sus comienzos, no estaba relacionada con el sexo. 

D de Dominación y Disciplina:

La dominación/sumisión es el leit motiv de la famosa novela 50 sombras de Grey. Esta práctica no es necesariamente sexual, así que tú y tu pareja podéis extenderla a cualquier momento. Se trata de un juego de roles llevado a cabo por dos personas: un dominante (también llamado “amo”) y un sumiso (“esclavo”). Sencillamente, uno manda y el otro obedece, bien sea en la cama o en el día a día, el que domina toma las decisiones y el otro las acata, desde la postura a la hora de tener sexo hasta la ropa que ha de vestir el sumiso.

Para aquellos que quieran ser dominados y no tengan a alguien que satisfaga sus deseos, existen las dominatrix (maestros, en su versión masculina) mujeres que cobran por ejercer de dóminas.

Disciplina:

Básicamente consiste en la flagelación erótica, vamos a dejarlo claro, en dar azotes. Aunque no lo parezca, este arte es bastante extenso y es muy variado. Se pueden utilizar numerosos instrumentos: una vara, un cinturón, un cepillo de pelo, la propia mano… toda idea es bienvenida.  Además, también hay numerosas posturas para adoptar para que no haya ni una gota de aburrimiento.

Esta practica suele usarse mucho en la dominación/sumisión cuando el ‘amo’ tiene que castigar al ‘esclavo’.

S de Sadismo

El sadismo en principio no tiene que ver con el sexo. Sádico es aquel que siente placer al causar sufrimiento a otra persona, sea físico o psicológico, provocarla dolor y humillarla. No obstante, hay personas que aplican esto al sexo. En este caso, como en el resto, solo el consentimiento de la otra persona marca la diferencia con una violación o agresión sexual. La palabra ‘sadismo’ proviene del escritor Marques de Sade, famoso por escribir libros llenos de violaciones y parafilias.

M de Masoquismo

Los masoquistas son justo lo opuesto a los sádicos, pues disfrutan sufriendo a manos de otras personas.

Sadomasoquismo: Es el término que habitualmente se usa para englobar todas las prácticas ya citadas, aunque en realidad es la filia tanto por el sadismo como por el masoquismo. Normalmente, los roles de dominante y sumiso encajan con los del sádico y el masoquista.

Este tipo de ‘parafilias’ no tienen nada de malo, por mucha mala prensa y prejuicios que tengan, siempre y cuando se dé el consenso entre ambas partes, no se dañe a nadie (a menos que quiera, claro) y se tomen medidas de seguridad (las cuerdas alrededor del cuerpo pueden resultar algo peligrosas si no se tiene cuidado).

Los libros y películas eróticas, cada vez más frecuentes en la actualidad, están ayudando a que el sexo alternativo sea normalizado, así que cada vez queda menos para que el BDSM no esté tan mal visto por la sociedad y podamos disfrutar de las relaciones sexuales más sin tabúes y prejuicios.

 Imágenes: almomento360.com | Mazmorra.com.ar | niamanisumisa.blogspot.comw

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