Los orgasmos no combinan con tacones

De aguja, de cuña, con plataforma, de carrete, italiano, de cono y así hasta el infinito. El uso de tacones es un clásico en las películas porno y constituye uno de los fetiches sexuales más famosos. Los zapatos de tacón alto aportan elegancia y sofisticación,  mejoran la postura de quien los porta, estilizan la silueta y atraen casi de forma instintiva la mirada de muchos hombres. Sin embargo, estudios científicos recientes apuntan que, si pretendes alcanzar el orgasmo en tus relaciones sexuales, mejor será que te olvides de estos centímetros extra.

La explicación reside en el diseño de determinados tacones de más de 15 centímetros de altura, y es que, según apuntan las investigaciones, el arco formado por estos zapatos es muy parecido a la posición que adopta la pelvis femenina al experimentar el clímax.

Este hecho supone que el cuerpo de la mujer que lleva tacones puestos se contraiga e imposibilita que la pelvis lo haga aún más, de forma que el punto álgido de las relaciones sexuales sea mucho menos potente o incluso pueda brillar por su ausencia.

En base a esto, los científicos aconsejan que la altura máxima de los zapatos de tacón sea de seis centímetros, alguno más si el calzado posee plataforma delantera. De esta forma no se forzarán tanto ni el talón ni el empeine y se conseguirá una postura mucho más relajada en la pelvis que posibilitará conseguir un orgasmo de altura -aunque la sensación de quitarte unos buenos tacones tras una noche de fiesta ya puede calificarse como cercana al clímax en sí misma-.

Foto de portada: http://www.contaconesycorbata.com/wp-content/uploads/2012/07/zapato6.jpg