Otros rincones para hacer el amor

Seguro que en más de una ocasión te has parado a pensar en qué lugares has mantenido relaciones sexuales. Quien más o quien menos, alguna vez ha roto la monotonía de darse una alegría fuera de las sábanas de su propia cama bien por necesidad o por buscar una nueva experiencia.

Ya lo adelantaba el dicho popular: Como en casa en ningún sitio. Un estudio poco trabajado de la revista Cosmopolitan afirma que los hombres prefieren hacer el amor en el sofá de casa que en la propia cama mientras que las mujeres prefieren espacios más convencionales como norma general. El espacio común para ambos parece estar en la cocina, entre comida y comida…

La mesa, la encimera y los fogones parecen despertar la libido sexual de las parejas. (Foto: http://sobrevivirrhhe.com/)

La mesa, la encimera y los fogones parecen despertar la libido sexual de las parejas. (Foto: http://sobrevivirrhhe.com/)

Sin embargo, no siempre se tiene una casa, ni una cama, a plena disposición. Este problema surge sobre todo cuando se es joven y lo único que tienes a tu nombre es un DNI. La necesidad, en ocasiones, te fuerza a no esperar a que tus padres se vayan de casa para tener un poco de intimidad.

El coche se convierte en un recurso imprescindible para todo aquel que quiere sexo y no tiene cama. El espacio es limitado y la comodidad no siempre es buena aunque te permite disparar la imaginación en busca de posturas nuevas y más placenteras. Después de hacerlo en un coche cualquier espacio te parecerá grande.

A medida que te haces mayor y te independizas, aunque ahora está complicado, es más fácil mantener relaciones sexuales cuando quieres (siempre y cuando te dejen). Tu propia casa, tu propia cama, tus normas y horarios. Es entonces cuando buscas nuevas experiencias que te exciten y te alejen de la monotonía del gastado colchón.

Realizar un ranking de los sitios más comunes donde se practica el sexo fuera de casa ya está muy gastado por lo que repasaremos los casos más atípicos y sonados. Un hotel o motel no cuenta. Es como hacerlo en casa, con intimidad pero pagando por ello.

Los servicios públicos también enganchan. (Imagen: escribeygana.com).

Nos referimos a esos espacios que te despiertan esa sensación que recorre tu cuerpo mientras piensas en el “nos van a pillar”. Esa adrenalina y ese morbo que te empujan a tener experiencias más placenteras. Los probadores de El Corte Inglés o de cualquier gran centro comercial suelen ser muy utilizados. Existen incluso foros exclusivos para compartir este tipo de experiencias.

Otro espacio común en el boca a boca es el de hacer el amor en un ascensor. Todo el mundo habla de ello pero nadie conoce a nadie que lo haya hecho. Los baños de un restaurante antes de pedir la cuenta, la sala de un cine medio llena, el aula de una facultad universitaria, la calle, la playa… En general lo público llama la atención. Parece que se busca el exhibicionismo o el riesgo y miedo por que te descubran.

Lo importante es pasarlo bien. Mejor arrepentirse de lo que has hecho que no lamentarse por lo que no te atreviste a experimentar. Aunque… ¡Cuidado con las multas por escándalo público!