Sexting: la Celestina 2.0

Vivimos rodeados de tecnología y esta nos acompaña a todos los lugares gracias al móvil. El gran avance tecnológico que se ha producido ha provocado la aparición de nuevas formas de comunicación y, por tanto, de ligoteo. Formas que los más jóvenes (y no tan jóvenes) usan para enviarse entre ellos todo tipo de contenido erótico o pornográfico. Este nuevo fenómeno se conoce con el nombre de Sexting.

sexting01_0El sexting tiene sus inicios en el SMS, pero ha visto incrementada su práctica gracias a numerosas aplicaciones que permiten enviar fotos y vídeos de forma ilimitada a quien se desee. Compartir fotos o vídeos comprometidos de uno mismo con otra persona puede llegar a resultar excitante.

El intercambio de imágenes se inicia de distintas maneras; puede darse que la pareja te pida una foto o puede que uno mismo, por propia iniciativa, quiera enviar sus fotos.  Ante la posibilidad de que alguien pueda reenviar fotos comprometidas que sean de una tercera persona, ya existen aplicaciones que nos aseguran “destruir” las imágenes enviadas.

La accesibilidad a esta tecnología  y el desconocimiento de las condiciones de uso, aumenta los  riesgos por parte de los usuarios. El mal uso de las aplicaciones o simplemente enviar fotos o vídeos comprometidos puede conllevar efectos no deseados, ya que una vez enviado se pierde la pista de ese archivo y puede acabar en cualquier dispositivo. Que tus fotos y vídeos acaben en el móvil de un desconocido es una clara muestra de hasta dónde pueden llegar los riesgos para tu privacidad.