¿Tres son multitud?

Una de las fantasías más antiguas de la humanidad es sin duda la de formar un trío en la cama. La avaricia del ser humano siempre nos lleva a querer más y en temas de sábanas no iba a ser menos.

Y es que una de cada cuatro personas ha pensado alguna vez en mantener relaciones sexuales con dos personas a la vez. Algunos incluso desearían acostarse con más personas hasta formar las denominadas orgías en las que no sabes ni qué tocas ni a quién. Pero dejemos las bacanales romanas a un lado.

En ocasiones tres personas son multitud (Captura de pantalla)

Las combinaciones posibles de un trío son más simples y más fáciles de realizar al necesitar únicamente a tres personas. En la mente de cada uno existirá una fantasía particular. Sin embargo, la más común es la del hombre que desea acostarse con dos mujeres ya que los hombres fantasean más con el trío que las mujeres.

El porqué de los tríos

De esta forma, los hombres prefieren escoger a dos personas del sexo opuesto en un intento por afianzar su masculinidad mientras que las mujeres prefieren, por norma general, acostarse con un hombre y otra mujer al pensar que esto les aportará una experiencia más enriquecedora.

Las mujeres han dado en el clavo. La experiencia de un trío se basa en saciar una curiosidad que te ayude a expandir tu horizonte sexual ya que de todo se aprende. Sin embargo hay que tener cuidado con cómo se hace un trío.

No nos referimos a qué posturas adoptar ni a quién hace qué mientras el otro mira, para eso cada uno con sus gustos. Los tríos en la cama no suelen salir bien mientras haya sentimientos de por medio. Los celos y los remordimientos derivados de un trío pueden tener consecuencias nefastas en una relación monógama por lo que hay que tenerlo muy claro antes de meterte en la cama con tu pareja y un tercero.

En este caso, cuantos menos lazos haya entre los practicantes mejor. Existen páginas que te permiten contactar con otras personas para tener un trío. Siempre puedes quedar con algún amigo o amiga con los que tengas confianza aunque incidimos en lo mismo: los sentimientos y el placer entre varios no suelen ir de la mano.