Sex is in the air

Con casi un siglo de vida, el ficticio Mile High Club puede presumir de ser un club de lo más exclusivo. Pocos son los que consiguen pertenecer a él, y es que para pertenecer a dicha sociedad, se exige un requisito un tanto morboso; haber practicado sexo en un avión, en pleno vuelo, a una altura mínima de 1 milla, esto es, 1.609 metros. El Mile High Club no existe realmente, se trata de una pequeña broma entre los miembros de la tripulación que se ha extendido entre todo aquel que viaja en avión. Lo cierto es que el morbo de montárselo en los baños del avión o poder hacer cosas bajo las mantas cuando se apagan las luces del avión, lo que se conoce con el nombre de flyrteo, existe.

Se considera a Lawrence  Burst  Sperry el Mile High Club 3primer miembro del club. Este aviador fue quien inventó el piloto automático (por qué sería…). La historia cuenta que en un vuelo, Sperry y una pasajera VIP mantuvieron relaciones y por causas desconocidas, el piloto automático se desconectó, lo que provocó que el avión acabara en las aguas de un río del estado de New York. Ambos fueron rescatados por un cazadores y estos afirmaron que el momento de ser rescatados, tanto el piloto como la celebridad se encontraban desnudos.

Hacer el amor, el amor, hacer el amor contigo, a uno dos tres cuatro cinco kilómetros de altura, En el Mile High Club”.

El club cuenta con su propia web, en donde se puede encontrar una pequeña tienda en donde comprar tu propio certificado, por unos 12€, con el cual poder afirmar haber practicado sexo en un vuelo.Mile High Club Certificate

Actualmente, casi el 100% de las compañías aéreas tienen prohibido el uso de los baños para fines sexuales. Ser pillados en pleno acto puede ser sancionado con una multa. Pero ya hay aerolíneas que ofrecen vuelos donde poder practicar sexo, eso sí, no resulta muy atractivo económicamente ya que lo mínimo a pagar son unos 700€ por media hora de revolcón. Ahora bien, seguro que la experiencia es inolvidable.