Sí, nosotros también follamos

Primero Obama se sirvió de su mundialmente famosa campaña ‘Yes, We Can’ para hacerse con la presidencia de los Estados Unidos. Luego llegó el ‘Yes, We Run’, como método de reivindicación del ejercicio femenino. Y ahora, el realizador Raúl de la Morena y el activista Antonio Centeno vuelven a reinventar la famosa fórmula con ‘Yes, we fuck’, un documental que pretende mostrar que las personas discapacitadas también pueden disfrutar del sexo.

Este proyecto, que va mucho más allá de la realización de un documental, pretende retroalimentar los conceptos de sexualidad y de diversidad funcional -término alternativo al de ‘discapacidad’ que sustituye a determinados sinónimos que pueden considerarse peyorativos-. Por ello, no solo hace hincapié en lo que la sexualidad puede significar para estas personas, sino que también pretende mostrar qué aspectos puede aportar la diversidad funcional al concepto de sexualidad generalizado.

Yes, We Fuck, un documental sobre la sexualidad en personas discapacitadas. Fuente: http://vozpopuli.com/

Para alcanzar estos dos objetivos, el documental se basa en la recopilación de seis historias reales que muestran a las personas con diversidad funcional como seres humanos que sienten deseo, que pueden ser deseados y que, por supuesto, son capaces de mantener relaciones sexuales –e incluso practicar BDSM-, tal y como se puede observar en las imágenes explícitas de la producción.

Vivir en una silla de ruedas, tener discapacidad de nacimiento o padecer parálisis cerebral no son circunstancias que resulten impedimento para disfrutar del cuerpo propio y del de los demás. Porque, aunque la sociedad tienda a infantilizar a quienes sufren algún tipo de diversidad funcional, lo cierto es que también se trata de seres humanos sexuales, tal y como indican los autores de la obra.

Las personas con diversidad funcional también son seres sexuales. Fuente: Verkami.com

Además de llevar a cabo un documental que muestra esta realidad con nombres propios, el proyecto ‘Yes, We Fuck’ está sirviendo para que muchas asociaciones cercanas a la sexualidad unan fuerzas, según se señala en el propio espacio web del movimiento.

Esta iniciativa, como cualquier otra, está conllevando unos gastos asociados y, para ello, el equipo ha optado por recurrir al tan de moda crowdfoundingel llamado ‘micromecenazgo’ que se realiza a través de internet y que se mueve por redes sociales. Quienes quieran colaborar con el movimiento ‘Yes, We Fuck’ podrán hacerlo bien a través del número de cuenta que se muestra en su página, o bien por medio del portal Verkami, un sitio web dedicado al crowdfounding.

Pero mejor imágenes -y más si son en movimiento- que palabras para mostrar lo que significan tanto el documental, como el proyecto. Que quede claro que aquí, todos follamos.

Imagen de portada: yeswefuck.org