Accesorios para no tener sexo

El mundo de los juguetes eróticos es de lo más extenso. Hoy en día existen accesorios para casi todos los gustos y necesidades, y el mundo BDSM no iba a ser menos. Para aquellos que disfrutan con la sumisión, hay juguetes que en principio fueron diseñados para impedir que el usuario obtenga placer.

El cinturón de castidad es un aparato para restringir el deseo sexual e impedir a su portador las relaciones sexuales y la masturbación. En su origen era metálico e impedía que las mujeres pudieran ser infieles a sus maridos durante las ausencias de estos. Aunque se cree que son propios de la Edad Media, lo cierto es que muchas investigaciones apuntan a que aparecieron alrededor del siglo XV o XVI.

Y donde las dan las toman, porque ahora también existe el modelo de cinturón masculino. En la actualidad, como decíamos, son juguetes eróticos para los que disfrutan cediendo todo el control a otra persona, en este caso las llaves del candado que cierra el cinturón.

Aunque ahora están diseñados para ser más cómodos e incluyen agujeros para necesidades fisiológicas, ni que decir tiene que esta es una práctica que requiere de pleno consenso por parte del que recibe. (Que encierren tus genitales sin tu permiso no es nada divertido).

Polémica de los cinturones anti-violación

A dos new-yorkinos se les ocurrió la idea de comercializar una línea de ropa interior inspirada en los cinturones de castidad, con un uso que nada tiene que ver con la castidad: impedir la violación.

Esto fue duramente criticado puesto que implica que son las mujeres quienes deben ir protegidas ante los violadores, en vez de invertir el esfuerzo en educar a una sociedad que permite que se produzca la violencia sexual.