La primavera no solo la sangre altera

¿Sueles tirar de refranero? Si es así, conocerás uno de los dichos más populares en español: ‘La primavera la sangre altera’, pero ¿es falso o verdaderamente tiene una base científica? Pues efectivamente, la primavera la sangre altera y también otras cosas.

La Universidad de Málaga hizo un estudio sobre dicho refrán y concretó su veracidad. El paso del frío y la oscuridad a la luz y el calor influye en nuestras hormonas, estimulándolas o, en su defecto, inhibiéndolas. Es el caso de la melatonina, una hormona generada en la glándula pineal que nos provoca el sueño. Pues bien, con el mayor número de horas de luz en primavera, ésta disminuye, y de ahí que tengamos menos ganas de ‘planchar la oreja’.

(Fuente: Finanzas.com).

En el plano sexual, que es el que verdaderamente nos interesa en El Sexo Mandamiento, la primavera también influye en nuestras ganas de mantener relaciones. El aumento de la temperatura favorece la segregación de feromonas, oxitocina, dopamina y noradrenalina, hormonas que aumentan nuestra libido y nos hacen estar de mejor humor sin necesidad de tener que desayunar Kellogg’s.

La otra cara de la moneda es la astenia primaveral. Si se produce una mala adaptación a las nuevas características que consigo trae la estación de las flores, podremos padecer de astenia primaveral, trastorno ocasional que se manifiesta en la inapetencia y en la inapetencia sexual, además de en la fatiga y en la apatía. La menor producción de beta-endorfinas (péptido-opiodes) puede ser su causante, según apuntan algunos autores.

En España, a diferencia de otros países europeos que ‘gozan’ de una primavera más nublada, podemos disfrutar de la plenitud que nos deja la antesala del verano. Duerman bien, lleven una vida sana y, cómo no podía ser de otra forma, disfruten de la primavera entre las sábanas, con una pareja que no sea exclusivamente Morfeo.