Masturbarse 42 veces seguidas puede provocar la muerte

En principio, masturbarse 42 veces en una misma noche puede parecer una marca récord fácilmente realizable pero, párate un segundo a echar cuentas de las horas que debes de estar sacudiéndote el tema. Tampoco debe ser demasiado sano tener este episodio compulsivo que roza la autoflagelación.

Sin embargo, un joven adolescente brasileño aficionado al onanismo se vio forzado a realizar esta proeza durante una noche de insomnio que terminó con la muerte del mismo. Sí, tal como suena. Tras masturbarse hasta  en 42 ocasiones consecutivas el joven murió a causa de… tampoco está muy claro el por qué.

Este suceso ocurrió hace ya cuatro años pero las autoridades brasileñas tampoco han arrojado demasiados datos al respecto. El joven ‘pajillero’ apareció en su habitación tumbado boca abajo en la cama con quemaduras de tercer grado en las manos. La fricción es lo que tiene. Nos sorprende que no prendiera fuego a la habitación con tanto frote.

La masturbación es un arte que el ser humano ha perfeccionado a lo algo de los años. | Fuente: wikipedia.commons.org.

No obstante, desconocemos si le dio un ataque al corazón o acusó algún tipo de dolencia cardíaca, respiratoria… o es que el cuerpo humano solo aguanta 41 masturbaciones seguidas en una noche con su madrugada, acometida tras acometida, sin descansar para beber agua. Da miedo intentar superar este número en menos de doce horas, ¿no crees?

Este chico en cuestión, que tenía 16 añitos, ya apuntaba a maneras con un currículo extenso en materia de masturbación. Al parecer, su propia madre estaba preocupada por la frecuencia con la que su hijo se encerraba en la habitación o en el baño para darse placer con la mano. Incluso se planteó llevarle a un especialista para que tratase su problema que es en toda regla un trastorno compulsivo. Lástima que no llegase a hacerlo.

Tampoco en su colegio pasaba inadvertido. Sus compañeros y compañeras estaban al tanto de sus ‘habilidades masturbatorias’ de primera mano. Según sus propias compañeras de clase, era común que el chico les pidiera a altas horas de la madrugada que se conectaran a la red con cámaras web para que ‘espiaran’ al jóven mientras realizaba sus proezas sexuales. Así mismo, en el ordenador del chico había cerca de un millón de vídeos eróticos y más de 500.000 fotografías eróticas de mujeres desnudas o ligeras de ropa. Casi nada para el cuerpo.

Masturbarse 42 veces seguidas puede estar diréctamente vinculado a un trastorno obsesivo compulsivo. | Fuente: flickr.com.

Sus propios amigos reconocen que estaba obsesionado con el sexo. Según cuentan, cualquier mujer sin importar su físico o personalidad le provocaba un fuerte deseo de penetrarla o “pasar largas horas en la más absoluta intimidad”. Aún así, los compañeros de su colegio le hicieron un homenaje por su heroico maratón sexual. Pero todavía hay más. Hay una página subidita de tono que lleva por nombre la hazaña de este chico con el subtítulo “se nos fue un grande” ¡No te lo pierdas!

En fin, como ya hemos visto en El Sexo Mandamiento, los trastornos compulsivos ligados a las prácticas sexuales pueden ocasionar serios problemas de salud o en casos tan extremos como este, la muerte. Por si acaso os da por practicar el onanismo sin desenfreno recordad llevar la cuenta y parar en cuanto paséis las cuarenta. Si es que no desfallecéis antes.