Disfrutar con naturalidad de las relaciones entre chicos

Autor: Anónimo.

Dicen que cuando un chico prueba el sexo homosexual, seguramente no querrá dejar de practicarlo nunca más. Siempre es difícil generalizar, pero yo creo que hay parte de verdad en esta afirmación. Al fin y al cabo, quién mejor que otra persona que siente lo mismo que tú para ocuparse de la parte de tu cuerpo que más mimas, es decir tu pene. Es también un tópico, pero creo que tiene mucho sentido. Me encanta masturbarme y acariciar mi pene y, por qué no de decirlo, disfrutar también del miembro de otro chico.

Con esto no quiero decir, ni mucho menos, que no me atraigan las mujeres, de hecho me encantan y sentimentalmente me atraen más que un hombre. Tal vez sea porque hasta el momento nunca me he enamorado de una persona de mi mismo sexo y sí del opuesto. O quizá porque al tener la lencería como fetiche, no puedo prescindir de la ropa interior femenina en una relación de pareja duradera.

Claro que un chico puede vestirse con una braguita y un sujetador, y está muy bien como juego puntual, pero a la larga necesito disfrutar de la braguita en un cuerpo femenino. Por el contrario, la ropa interior masculina no me produce ninguna excitación y lo que más valoro es que sea cómoda.

«al tener la lencería como fetiche, no puedo prescindir de la ropa interior femenina». | Fuente: Pixabay.com.

«al tener la lencería como fetiche, no puedo prescindir de la ropa interior femenina». | Fuente: Pixabay.com.

Según mi experiencia, mi consejo para disfrutar de las relaciones sexuales gays es relajarse y verlo como algo natural. Cuando tuve mi primer encuentro con un chico, lo que más me sorprendió fue la facilidad con que primero acaricié su pene y después me lo metí cuidadosamente en la boca para hacerle una felación. Estoy seguro de que mi amante la disfrutó, pero creo que no tanto como yo. Fue maravilloso besarlo, lamerlo y chuparlo, y por supuesto notarlo crecer en mi boca. Cuando el chico llegó al orgasmo me sentí liberado, ya que por fin había convertido mi fantasía sexual en algo completamente real.

Y qué decir de la penetración anal, cuando se hace con cuidado es una de las prácticas más placenteras que hay para un hombre, sobre todo por la estimulación del punto G. Además del morbo que personalmente siento, ya que cuando un chico me está penetrando tengo la sensación de estar haciendo algo muy pervertido y prohibido, algo que un buen chico como yo se supone que no debería estar haciendo.

En definitiva, lo más importante es la persona y si tuviese que definirme de alguna manera diría que soy pansexual, es decir que me siento atraído por los demás en función de lo que su personalidad me transmite y no tanto por su condición sexual.

Imagen de portada: mexico.cnn.com,