¡Átame, locx! Trucos para no quedarse enredadx

Una buena manera de entrar en la filosofía del BDSM puede ser a través de las ataduras. Atar, que te aten, quedar atadx, puede parecer así de sopetón, algo violento, duro, poco placentero, incluso hay quién lo consideraría machista. Pero la vida está llena de grises y miradas diferentes, no todo es blanco o negro.

No es lo mismo atar con mimo que con dureza y sequedad; que te aten con una cuerda, con esposas o con satén; que te acaricien y abracen al ser atado o que te traten con dureza y brusquedad. Y que conste, no nos estamos posicionando. No hay ataduras buenas y malas. Hay deseos cumplidos o acciones no solicitadas.

Dicho esto, ¿te genera interés el asunto?  Aquí os dejamos algunas ideas para probar y conseguir que tengáis una buena relación con cuerdas y nudos. Ata y sé atadx, ¡sin quedarte enredadx!

Tips de seguridad

  • Por más placer que te genere dominar a tu pareja, jamás dejes a una persona atada sola en una habitación, pues ante una emergencia, no podrá reaccionar. Este punto es fundamental si quieres practicar bondage con seguridad.
  • Determinadas posturas sexuales combinadas con el bondage limitan de forma importante la movilidad de/l sumisx. Si estx está muy incómodo en una posición, mantenedla por poco tiempo, hacerlo de forma extendida podría afectar la circulación y ocasionar problemas mayores.
  • Debemos prevenir los riesgos de caída. Una persona atada puede llegar a sufrir un accidente serio si cae hacia atrás.
  • Si estáis empezando, es recomendable realizar sesiones de corta duración. ¡Corto pero seguro!

Bondage tradicional

La palabra bondage proviene del inglés to bind, verbo que significa maniatar. Es una de las prácticas más conocidas del mundo BDSM, en la que se ata a la persona sumisa ya sea bien con cuerdas de diversos tipos, cadenas, cinta especial para bondage, vendas y un sinfín de materiales más con los propósitos de o bien inmovilizar las extremidades o el tronco para que el/la Amx la tenga a su merced.

La atadura puede ser el acto erótico o sexual en sí, o puede ser parte de una representación más amplia, donde se incluyan prácticas como felaciones, penetraciones o sesiones de dominación y humillación.

Del bondage atrae la posibilidad de liberarse (porque el sumiso no debe emprender ninguna acción ni decisión); otrxs desean la sensación de impotencia cuando se hacen intentos por liberarse; a algunas personas les agrada realizar estos intentos mientras son estimuladas sexualmente por la persona activa, aunque repetimos que el bondage no implica necesariamente contacto sexual.

Juegos con esposas

Sean esposas ‘oficiales’, con sus cadenas, candados y llaves; sean esposas hechas de cinta, satén o de cualquier tela que encuentres por casa… Ellas también merecen tener sus propias reglas de seguridad. Si tienen llave, debes tenerla siempre cerca y a mano para utilizarla con rapidez en el caso de emergencia. Nunca alejes las llaves, las escondas o las tires al suelo, pues no sabes si necesitarás usarlas con rapidez.

Shibari, ¡sí, arigatou!

En Occidente, bajo la influencia de maestros japoneses, el Shibari está convirtiéndose en un arte autónomo e integrado a nuestras propias tradiciones. La versatilidad que ofrecen los juegos de  cuerdas de este arte oriental genera conexiones intensas entre quien ata y quien es atadx:  intercambios de energía, deseo, placer, pero sobre todo diversión y ganas de contar nuestra historia a quien atamos a través de las cuerdas.

A algunas personas les atraen también las sensaciones físicas: la presión de la cuerda, la imposibilidad de moverse, el roce o incluso la abrasión producida por la cuerda al desplazarse sobre la piel. Para empezar solo es necesario conocer un par de nudos esenciales para explorar las infinitas posibilidades que nos ofrecen para expresar nuestra creatividad sensual al máximo.

Eso sí: el primer nudo a aprender es el nudo de seguridad. Un nudo que permite que en cualquier momento, el/la atadx pueda liberarse de la cuerda. Otro punto a tener en cuenta con las cuerdas son los puntos delicados: atar en la zona del pecho puede impedir la correcta respiración de/la sumisx, lo que podría ocasionar un accidente. Igualmente nunca pases ninguna atadura alrededor del cuello, pues en un descuido podría producirse una asfixia.

¿Te interesa más el tema? Desde amantis te invitamos a los talleres y charlas que se van a producir en sus tiendas:

¿Qué es SHIBARI?”, martes 7 de junio, con Alberto NoShibari, #amantisGràcia. Aforo limitado. Inscripciones: 93 501 06 41 bcn@amantis.net.

Jugando con cuerdas”, domingo 28 de mayo, con Maranta Rubiera, #amantisAlcalá. Aforo limitado. Inscripciones: talleresmadrid@amantis.net.

Autora: Marta Molas, de amantis.net. Imágenes: amantis.net.