Sex Bloggers Meeting 2018: por qué hablar de sexo

La base fundamental para que El Sexo Mandamiento siga informando, formando y entreteniendo sobre sexo es que este ofrece una dimensión que toca todos los ámbitos. Lo mismo nos ponemos a escribir sobre arte que sobre posturas sexuales en el salón porque no hay tema que se escape de la sexualidad. El Sex Bloggers Meeting celebrado el pasado fin de semana confirma -aunque no había duda- que hay que seguir hablando de sexo y que hay personas con mucha ilusión y ganas para hacerlo.

Durante el pasado viernes y sábado nos dimos cita en Madrid una divertida orgía de perfiles en torno a la sexualidad. Allí coincidimos sexólogos, periodistas, autores de literatura erótica, parejas swingers, fotógrafos, especialistas en BDSM, distribuidores de productos eróticos, organizadores de eventos sexuales y, en fin, decenas de personas que creen en la apertura y la naturalidad hacia el sexo y su comunicación.

Lo más curioso y agradable de esta clase de encuentros es que cada asistente es distinto y presenta su propio enfoque sobre la materia sexual pero que todos coinciden en la necesidad de abrir la sexualidad a la sociedad. Eso sí que mola. El Sex Bloggers Meeting es la mejor oportunidad para cruzar perspectivas y aprender todos de todos para que el sexo no sea algo de lo que avergonzarse.

Sex Bloggers Meeting para poner cara

Las redes sociales son una plataforma fundamental para seguir informando sobre el ámbito sexual. Además, suponen una vía para conocer a otros compañeros de gremio, otros proyectos y especialistas que se suben a Twitter, Facebook o Instagram para que todo hijo de vecino confirme que los niños no vienen de París gracias a la acción divulgativa de unas cuentas que no siempre tienen nombre y apellido.

Hablando de redes sociales, es significativo que todos y cada uno de los integrantes del Sex Bloggers Meeting dijéramos lo mismo hacia Facebook: ¡Basta ya! Basta ya de censura, basta ya de una inquisición moderna que impide la información sexual honesta, saludable y beneficiosa para todos. Ese filtro se relaja en grupos de intercambio de pornografía infantil, y aquí lo podemos acreditar, pero se muestra inflexible cuando alguna MUJER muestra un pezón; cuando un culo se vislumbra; o cuando se sube una fotografía con carga sensual pero nada explícita. Algo estamos haciendo mal.

Más allá de reivindicaciones colectivas, fue una divertida sorpresa descubrir qué personas están detrás de cuentas a las que desde El Sexo Mandamiento conocemos y admiramos desde que entramos en escena sexual. ¡Fue todo un placer! Por cierto, es un orgullo poder decir que mandó el buen rollo y que con gente tan dinámica y agradable es mucho más fácil formar entre todos una conciencia social de que el sexo mola, que es guay y que tenemos que abrirnos de una vez por todas.

En definitiva, solo en esta clase de eventos es posible saber más sobre la vida sexual de las abuelas, cómo escribir una buena reseña de un producto erótico, presenciar un desfile BDSM 100 % marca España y seguir aprendiendo de la sexualidad de manos de quien más sabe. Desde El Sexo Mandamiento, como os comentamos a todos -gracias por escuchar-, seguiremos trabajando duro para traducir y acercar el mundo del sexo a quienes quieran seguir aprendiendo con nosotros a base de periodismo, que también nos pone muy cachondos.

El capítulo de los agradecimiento sería muy extenso si fuéramos uno por uno, ya que todos los asistentes ampliaron nuestros conocimientos y visiones sobre el sexo. Por tanto, todo nuestro respeto a quienes ocuparon esas sillas. Lo mismo decimos para quienes patrocinaron el evento, que invierten tiempo, esfuerzo y dinero para seguir ampliando la conciencia sexual. Sin vosotros no sería posible.

¡Ah! Y, por último, gracias a Ubal Araque y Gemma Schwein -sois unos amores- por el trabajazo de organizar el Sex Bloggers Meeting 2018 y por tener en cuenta a nuestro mandamiento sexual. Necesitamos el compromiso de todos para seguir llevando el sexo y su cultura allá donde más falta hace.

Recuerda: el sexo manda… y no miento.