‘Historias de una becaria incorrecta’: real como la vida misma

A mí lo que me gustaba era hablar de sexo, de hombres, de mujeres, de la vida, del jolgorio desde la libertad sexual, decir lo que me viniese en gana a todas horas…“. Ha sido leer ‘Historias de una becaria incorrecta’ y sentir que no estoy sola en este mundo lleno de perversiones, contratos precarios y las indecisiones vitales.

Un libro que contenga esa frase entre sus párrafos ya supone un aliciente para leerlo, sin duda. Y, ¿por qué se da esto? Porque cualquier mujer que ronde la veintena y haga uso de sus redes sociales sabrá lo que es utilizar estas como escaparate para poder hablar libremente de sus pensamientos más profundos, personales e, incluso, de su propio enfado.

‘Historias de una becaria incorrecta’ es un libro perfecto para que las españolas que hemos, o estamos viviendo, esa etapa de becaria o  siendo explotadas mediante contratos precarios, aprendamos a disfrutar de esta fase de nuestra vida sin meternos un tiro.

La becaria no tiene tapujos a la hora de hablar, ni de su jefe, ni de sus ligues, ni de su bisexualidad. Ella, como menciona en algún momento en el libro, cobra en régimen de salario emocional y le gusta compaginar su vida con todas las oportunidades que se le presentan antes de que le toque elegir con que es con lo que se quiere quedar.

Si quieres descubrir los mejores secretos para sobrevivir a los horarios de oficina, aprender que la empatía de lo precario es esencial dentro de este mundo y cómo puedes gestionar tus citas haciendo uso de todas tus redes sociales (¡y hasta de Wallapop!) este es tu libro.

El sarcasmo, las risas y las situaciones absurdas son los elementos que hacen que esta obra sea tan similar a la vida real, que es imposible no haber vivido ninguna de las experiencias que cuenta.

Pero @Becaria_ ya nos había demostrado anteriormente esta naturalidad a nivel personal, gracias a la entrevista que pudimos realizar desde Sexo Mandamiento. Con frases como: “De sexo ya se habla mucho, lo que falta es que se hable de sexo con fundamento, normalidad y respeto” demostró su fuerte personalidad y que seguiría dando de qué hablar.

En definitiva, poco más puedo decir sobre este libro sin contar parte de su contenido, pero creo que cualquier mujer millennial que se salga de la norma establecida, sea feminista y disfrute del humor más ácido que puede existir, debe leer esta obra que le ayudará a saber cuál es la importancia de llevar unas bolas chinas, el café y el dildo al trabajo y que, además, en su anexo final, descubrirá grandes títulos que incluir a su biblioteca si es una amante de la cultura.