Hormigueo, calambres y mareos; cuando el sexo cortocircuita

¿Pierdes la sensibilidad en las manos cuando estas manteniendo relaciones? ¿Sientes hormigueo en los pies durante el sexo? ¿Te mareas? ¿Hay algo que te inquieta, te atormenta o te perturba? Pues en El Sexo Mandamiento tenemos la respuesta a estas preguntas.

Es bastante más común de lo que pueda parecer. Te encuentras disfrutando de una placentera sesión de sexo y, de repente, sientes una desagradable sensación. Tus manos y/o pies se entumecen, insensibilizan o paralizan.

Otras veces los dedos parecen adquirir autonomía propia y se agarrotan o se siente un hormigueo en las extremidades (sí, justo como cuando te quedas dormido encima del brazo). En otras ocasiones sientes una sensación de mareo o vértigo. Todas estas circunstancias pueden provocar el pánico, pero no hay de que preocuparse, esto significa que estás llegando al clímax.

Cuando se te queda la mano dormida. | Fuente: Giphy

En la mayoría de las personas, todos estos síntomas se producen en la fase de meseta (cuando el orgasmo está próximo), durante el clímax o durante la fase de resolución (justo después). La sensación de mareo puede responder a la vasoconstricción periférica que se da especialmente durante la fase de meseta, la congestión de los vasos sanguíneos provocada por la excitación hace que el cerebro reciba menos sangre y, por tanto, que nos mareemos.

Por otro lado, durante el orgasmo se produce una aceleración enorme del pulso cardíaco. La sangre corre con gran rapidez y los vasos sanguíneos se hinchan presionando los nervios que pueden responder desencadenando el hormigueo, la falta de sensibilidad o el agarrotamiento en manos y pies.

Hora de repasar lo aprendido en ‘Érase una vez… El cuerpo Humano’. | Fuente: Giphy

Hay dos ocasiones en las que es más frecuente que esto se produzca; durante el sexo oral y la masturbación. Durante un cunnilingus o una felación, la persona que lo recibe suele encontrarse en una posición de relax y sus movimientos son mínimos, por lo que es más fácil que la sangre se acumule y presione los nervios. Lo mismo ocurre durante la masturbación.

Lo normal es que estas sensaciones duren pocos minutos y se produzcan solo durante el sexo, de lo contrario, sería necesario consultar ante un especialista médico para descartar posibles problemas. Una opción para evitarlas es mantener en movimiento manos y pies durante el sexo o cambiar frecuentemente de postura si se desea. Obviamente, son sensaciones poco placenteras, pero totalmente normales y no debería suponer motivo de alarma. Al fin y al cabo, todos podemos llegar a ser Rambo…

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