Tantra, neotantra y otras liberaciones sexuales

Alrededor de la palabra Tantra se aglutinan varias teorías y formas de practicar la sexualidad, pero también la vida. Todas ellas, tienen que ver con la consciencia, de uno mismo, de nuestra sexualidad. Así, el sexo tántrico como tal no existe, sino que existe el Tantra. En nuestro entorno esta palabra está completamente asociada a la sexualidad, cuando en realidad es toda una filosofía y sistema de vida de origen budista.

Esta práctica ayuda a las personas a ser conscientes de lo que les rodea y de lo que ocurre en su propio yo. Se base en el “aquí y el ahora” y por ello enlaza con otras prácticas espirituales y tendencias en psicología como por ejemplo, la Gestalt, defensora también de vivir el presente. 

Osho, mito y leyenda del Tantra

Entre las tendencias tántricas está el Neotantra, iniciado por Osho, revolucionario de la meditación y la sexualidad consciente, que defendió un modelo de vida con relaciones más libres y abiertas. Es como la mayoría de personas entienden el tantra en la actualidad. Osho fue un filósofo y líder indio que abogó por una actitud más abierta hacia la sexualidad: una postura que le valió el sobrenombre “gurú del sexo” en la prensa india y luego en la prensa internacional.

Osho asumió el papel de maestro espiritual, reinterpretaba los escritos de tradiciones religiosas, de místicos y filósofos de todo el mundo. En 1974 se trasladó a Pune, donde estableció un ásram, lugar de meditación, que atrajo a un número creciente de occidentales. Allí desarrolló el Movimiento del Potencial Humano, que se hizo famoso por su clima permisivo, sus charlas provocadoras y la inclusión de una sexualidad libre dentro de sus esquemas vitales.

En 1981, Osho trasladó el ásram a Estados Unidos, a un pequeño pueblo del estado de Oregón, donde creó una gran ciudad utópica con las manos de los ardientes defensores de sus disciplinas.  Si queréis investigar más sobre este gurú, no os perdáis la serie Wild Wild Country.

El Tantra y la filosofía. | Fuente: amantis.

Sexualidad conscientee

De las enseñanzas de Osho desfilan muchas de las ideas de la sexualidad consciente actual:una forma de vivir la sexualidad más natural, consciente y desaferrada. Defienden una manera de vivir el cuerpo, de relacionarse con uno mismo y con los demás consciente y libre.

Los practicantes de la sexualidad consciente consideran que nuestra sociedad, estresada, tecnológica y exigente, vive el sexo de una manera mental, pensando sobre sexo, pero sin sentirlo en cuerpo y espíritu. Esto genera poca conexión con nosotros mismos y pérdida de energía sexual.

Amerai Carrera, facilitadora de Tantra y Sexualidad Consciente, defiende el Tantra como “un camino holístico integral, que por lo tanto, incluye la sexualidad, que despierta la energía creadora, que es transformadora y que tiene la capacidad de mover”. Según su perspectiva, “la sexualidad no tiene solo una función puramente reproductora o placentera, sino que tiene la potencia para conseguir lo que quieras, es una cocreación. El Tantra ayuda a equilibrar, a abrir el corazón, a bajar la mente, a conectar con el cuerpo. Y a encontrar la fuerza y el poder en uno mismo, no en el exterior”.

Tantra, a la práctica

Cuando leemos o nos informamos sobre Tantra, muchas veces queda la duda… ¿Realmente, qué se hace en estos talleres? Pues fácil: la base de la mayoría de ellos es la meditación. Esto enraiza con el origen budista de esta filosofía y con el interés de conectar con el interior de uno mismo. Las meditaciones pueden ser individuales, en pareja o grupales.

A partir de ahí, podemos encontrar workshops con ejercicios experienciales que ayuden a tomar consciencia corporal y espiritual. Estos pueden pasar por el movimiento, la danza, ejercicios corporales y de tacto individual o con otras personas. Sí es verdad que existen talleres de masaje tántrico, que no dejan de ser un ejercicio corporal más, y que pueden requerir desnudez parcial o total.

De todas maneras, y para los miedosos, tened en cuenta que el Tantra es una disciplina muy respetuosa: ningún buen formador de Tantra os obligará nunca a sacaros una pieza de ropa que no queráis o a tocar a nadie cuando no tengáis ganas. ¡Libertad y respeto siempre!

Autora: Marta Molas, amantis.net.

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