Motivos para entrenar tu suelo pélvico

En muchas ocasiones se habla de ejercitar los músculos de la vagina tras un parto o llegadas a cierta edad en la que tanto ésta como otras partes del cuerpo puedan dar de sí. Sin embargo, estos no son los únicos motivos para entrenar tu suelo pélvico que deben tenerse en cuenta. Esto, a veces, suele deberse a que no sabemos la importancia exacta de esta parte del cuerpo.

Ahora bien, para salir de dudas, los músculos del suelo pélvico se encargan de sostener los órganos que forman esta parte del cuerpo y se encuentran dentro de la cavidad abdominal. Estos son la vejiga, la uretra, el útero, la vagina y el recto. Si queremos que ninguno de estos elementos vean su funcionamiento afectado es necesario tener el suelo pélvico en una forma óptima.

Esquema de los órganos intraabdominales | Fuente: Ejercicios de suelo pélvico

¿Cómo saber si tu suelo pélvico está debilitado?

Existen circunstancias como los partos o la menopausia que incrementan el riesgo de debilitar el suelo pélvico. Normalmente, en estos casos se trata de algo más evidente y una persona puede darse cuenta de ello.

Sin embargo, existen otros factores que podrían llegar a debilitarlo y, al no tratarse de algo tan acentuado, no se tienen en cuenta. Como puede suceder con el estreñimiento o a la hora de practicar deportes de alta intensidad.

Piensa que cualquier actividad o acción en donde pueda verse envuelto el suelo pélvico puede afectarle de forma negativa. Por ello, es importante que no normalices este tipo de situaciones y prestes atención a las señales de tu cuerpo.

Normalmente, una reacción evidente ante esta situación es tener incontinencia urinaria, lo que hace que sea fácil identificar esto. Sin embargo, muchas veces al tratarse todavía de un tema tabú todo lo relacionado con la sexualidad femenina de manera individual, si experimentamos esto de forma leve, probablemente tampoco le demos la importancia que necesita.

Es importante saber que otros de los síntomas de un suelo pélvico debilitado son:

  • Dolor lumbar.
  • Dolor abdominal anormal.
  • Falta de sensibilidad hacia los orgasmos.
  • Sequedad vaginal.

Antes de nada, si crees que podrías estar pasando por esto, independientemente de que acoples a tu rutina diaria, ejercicios para mejorar esta parte de tu cuerpo, es necesario que visites a un médico profesional y descubrir más acerca de esto y de cómo te ha podido afectar.

¿Qué sucede cuando entrenas los músculos del suelo pélvico?

Los ejercicios hipopresivos para la zona abdominal están recomendados para tratar el suelo pélvico | Fuente: Pexels

Un entrenamiento óptimo del suelo pélvico permitirá mejorar la calidad de vida de muchas mujeres. Gracias al fortalecimiento del mismo pueden conseguirse evitar los prolapsos que suponen la caída de los órganos mencionados anteriormente y mejorar las capacidades del aparato urinario.

Por otro lado, los dolores (en el caso de estar sufriendo dolencias por este motivo) llegarían a desaparecer y se conseguiría mejorar la calidad de las relaciones sexuales, generando orgasmos más intensos y una mayor facilidad para la lubricación natural.

Ejercicios kegel: una bonita amistad con las bolas chinas

Es cierto que estos ejercicios pueden realizarse sin la necesidad de utilizar las famosas bolas chinas. Sin embargo, este elemento debería ser algo que le regalemos a nuestra vagina en algún momento de nuestra vida.

Los ejercicios de Kegel consisten en contraer los músculos de la vagina durante un intervalo de unos diez segundos para luego volver a soltarlos. La idea es aplicar esta actividad en la rutina diaria y practicarla durante 15 o 30 minutos.

Sin embargo, en el caso de que optes por utilizar bolas chinas, puedes hacer más interesante tu actividad (¡y más dinámica!). Es cierto que existen bolas chinas de mil tipos, pero la idea es unas que se adapten a tu tamaño y que, progresivamente, puedan ir cambiándose por otras si lo consideras necesario.

Bolas chinas de silicona | Fuente: Pexels

Chicas, es simplemente maravilloso añadir a tu rutina de ejercicios una actividad que rejuvenezca una parte de ti que es igual de importante que todas aquellas visibles que entrenamos constantemente. Lo principal es ser conscientes de esta realidad y no dejarlo a un lado, no hay que conformarse cuando estamos hablando de salud.