El Sexo Mandamiento de la Biblia

En la Biblia salen Dios, el niño Jesús, la Virgen María, el bueno de José, la famosa y sospechosa paloma y demás personajes conocidos por la sociedad. De acuerdo. Lo que no está tan claro es que en el libro sagrado de los cristianos hay todo tipo de escenas y referencias sexuales. Desde mujeres sometidas a un heteropatriarcado histórico hasta adulterios, azotes con zapatillas y estornudos que dan que pensar.

Presentar este tema de forma precisa no es fácil, así que hemos invitado a dos especialistas en la Biblia y en la cultura hebrea. Andrés Piquer, profesor de estudios hebreos de la facultad de Filología de la Universidad Complutense de Madrid y Claudia d’Amico, doctora en Ciencias de las religiones y experta en alteridad femenina, ayudan a comprender de dónde viene la cultura actual. Además, narran -incluso de memoria y traduciendo del hebreo– por qué pasajes del Deuteronomio o del Levítico incluyen todo tipo de contenido sexual, incluso extremo.

Elena Beltrán, de nuevo delante del micrófono, presenta casos que le han llamado la atención y El Sexo Mandamiento se sorprende con los mandamientos que designa Dios para sus fieles. La poligamia no está mal vista, tampoco lo de adueñarse de la mujer de tu hermano para perpetuar el linaje. Eso sí, que no se os ocurra ser infieles, chicas, que estaréis en verdadero riesgo de muerte y de sufrir violaciones. 

Juan Navarro pregunta sobre qué resumen puede hacerse sobre la Biblia en materia sexual… y las respuestas son más que interesantes. En definitiva, el poder y extender la fe son sus dos grandes bloques. Las mujeres, pro su parte, son tratadas como objetos o vasijas para tener descendencia, aunque ocasionalmente son poderosas pero a partir de su sometimiento previo. Salomé o Jezabel son solo dos de los nombres femeninos que salen a colación. 

La música, que va desde U2 a Johnny Cash por su inspiración bíblica e incluso penetra en el reggaeton. ¡Sí, reggaeton y pachangueo cristianos! La mejor combinación para leerse el Antiguo y el Nuevo Testamento para descubrir que a Dios el sexo no le viene muy de lejos, y no solo con Adán y Eva siendo una sola carne. ¡Escuchad y aprended con nosotros!