Manual del sexo oral con brackets o Invisalign

Una de las grandes ventajas de escribir en El Sexo Mandamiento es que sacas temas muy, pero que muy, inesperadamente. Hace no mucho una compañera de gremio preguntó, por motivos personales, si con Invisalign se puede hacer sexo oral o hay que quitárselo, como para comer o lavarse los dientes. La incapacidad de responder algo sensato ha provocado este artículo sobre las vicisitudes del sexo oral con aparatos dentales como los brackets.

Sexo oral con Invisalign

Lo primero es conocer al susodicho Invisalign: es una ortodoncia invisible que corrige las irregularidades de la dentadura sin necesidad de hierros. Punto positivo para el aparatito: ya no parecerás Anthony Hopkins en El silencio de los corderos. Los terribles brackets, que han desgarrado frenillos por doquier, tienen una competencia mucho más amable para los dientes. No es necesario, gracias a este artilugio, quitarse el aparato para hacer sexo oral. Los cunnilingus y las felaciones respiran aliviados; vuestra compañía sexual, más todavía.

Quien esté usando el Invisalign puede optar por retirárselo, o no, para sus actos orales. Allá cada uno, pero si se mira por la salud sexual y bucal, lo mejor será respetarlo y no moverlo. Las encías son una zona muy sensible y de fácil sangrado, así que la sangre puede ser vehículo conductor de enfermedades como el VIH. Sí. VIH por heridas en la boca. También es verdad que para prevenir no hay nada como no correr riesgos innecesarios y usar protección. Como debe de ser.

Sexo oral con brackets

Duda resuelta con el famoso Invisalign, ¿No? De acuerdo. Para responder a la anterior pregunta han salido a colación los aparatos dentales clásicos, esos con más acero que las vías de un tren. Además de ser un magnífico repelente para besuquear, pues contribuyen a que te cante el pozo si no los limpias bien, son una amenaza para cualquier piel a la que vayas a arrimar el morro. Sí. Genitales, especialmente, incluidos.

La higiene, además de impedir fugas a la hora de la verdad, previene sustos en forma de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS). El Virus del Papiloma Humano en sus variedades 16 y 18 se encuentra naturalmente en regiones genitales, pero es especialmente peligroso si se traslada a la boca. ¿Y esto cómo se hace? A través de la lengua y el sexo oral. Por tanto, tener aparato bucal hace que que esas bacterias peligrosas se puedan acumular y, si no se limpian los brackets adecuadamente, multiplicar los riesgos.

Estos andamios en la boca son una perfecta excusa para extremar el cuidado y la limpieza de la zona, tan importante a la hora de proporcionar placer. Los famosos hierros no son cuchillas y no son sinónimo de lesión en la región genital masculina o femenina, pero la parte exterior sí es algo más dentada y puede provocar cortes si la fatalidad, o la pasión, llevan a ser impetuosos.

Te da yuyu ir al dentista a que te pongan los brackets. Y lo sabes.
Una buena recomendación, si hay un pene entre manos, es sacar a pasear la lengua y evitar introducirlo por completo en la boca. Así se evitan sustos y, puestos a buscar el lado positivo del asunto, se varía en la rutina feladora, que nunca está de más. Cuando hay un coño en escena, entre la lengua y los labios tienen la responsabilidad de estimularlo. Ya sabéis: movimientos circulares, juegos de presiones, succiones, cambios de velocidad… ese es otro capítulo.

Si un bracket puede dañar a un frenillo -insistimos, si sois bastante borricos-, ¿Qué no hará con un simple preservativo? Si estáis haciendo una felación con el condón puesto y lleváis aparato dental, cambiad de goma: puede tener minúsculos agujeros. Lo que viene después no os sorprenderá.