Técnicas de masturbación femenina a tener en cuenta

Hace poco, en el podcast en el que hablamos del sexo en verano, se comentó muy por encima pequeñas técnicas de masturbación femenina a probar estas vacaciones. Al fin y al cabo, el disfrute también puede practicarse con una misma.

A raíz de darle vueltas a este tema tan maravilloso que, para algunas personas puede llegar a ser un poco tabú, he decidido investigar un poquito más acerca de la cuestión (sí, tanto teórica como de forma práctica, no os preocupéis por ello) y traeros hoy una serie de consejos que pueden convertir tus momentos contigo misma en una experiencia mucho más placentera de lo que te imaginas.

En búsqueda del punto G

Técnicas de masturbación femenina: ¿cómo mejorar tu experiencia?

Antes de nada, como hemos mencionado el tema de los tabús, tener un autoconocimiento de tu propio cuerpo siempre supone algo positivo. Para empezar, te permite tener más información acerca de tus preferencias y gustos sexuales. Esto genera, de forma secundaria, una mayor confianza en la cama sin que te des cuenta.

Además, la liberación de endorfinas y los movimientos pélvicos realizados cuando se está llegando al orgasmo trae consigo grandes beneficios para el fortalecimiento vaginal, como para los dolores menstruales o para un mejor manejo del estrés y la ansiedad.

Ahora al grano, hablemos de placer.

Cuando comenzamos a masturbarnos (y tenemos un poco más de conocimiento acerca de la vagina y de nuestros gustos) acabamos desarrollando una técnica que consiste en mover los dedos de arriba a abajo, más lento o más rápido, sin llegar a incidir con el clítoris de forma directa hasta que no estamos a punto de terminar con la faena.

Es práctico y sabemos que funciona. Sin embargo, no por ello, hay que centrarse únicamente en esto. La masturbación puede traer consigo grandes sensaciones al igual que ocurre con las distintas prácticas sexuales. Esto viene derivado por los elementos utilizados o la forma en la que queramos llevarla a cabo.

Combínalo con penetración

Vibrador negro
Vibrador elegante para masturbarse

Puedes utilizar tu vibrador o tus propios dedos. En el caso de utilizar el juguete recuerda que a lo mejor necesitas un lubricante que te ayude a que la experiencia sea más placentera, ¡tú eliges la forma en la que quieres hacerlo así como las características del dildo!

Recuerda que si decides practicar la penetración de forma complementaria (o, quizás, única) debes incidir en el inicio de la vagina para obtener mayores sensaciones.

Cambia de postura

No tienes que tumbarte sobre la cama y boca arriba únicamente, al igual que existen muchas posturas para practicar sexo, ¿por qué no aplicar la misma lógica en estos momentos?

De pie, sentada, en la bañera, con la cabeza sobre la almohada o teniéndola entre las piernas mientras estás encima y te frotas de arriba a abajo (fuera bromas, apúntate esa).

Masturbación anal

Estimularte analmente mientras masajeas tu clítoris puede ser una experiencia gratamente satisfactoria. Para ello, busca una posición con la que te encuentres cómoda y puedas acceder a ambas partes de forma relajada y natural. Una postura óptima para esto puede ser a cuatro patas.

Ve lento, descubriendo con qué intensidad te va gustando más y no tengas ninguna prisa por terminar.

Mujer en lencería
Mujer a punto de masturbarse

Dedícale tiempo a tu placer

Existen mil formas y técnicas que puedes añadir para mejorar algunas de tus experiencias con la masturbación y dedicarte únicamente a tu placer.

Recuerda que, si algún día vas mejor de tiempo y quieres disfrutar de una manera más despreocupada, puedes hacer uso de cualquiera de los consejos mencionados en el artículo.

Además, piensa que con cambiar la manera en la que mueves tus dedos a la hora de frotar tu clítoris, ya puedes ir notando pequeñas diferencias que pueden hasta gustarte más que lo que conoces a día de hoy, ¿qué otras técnicas de masturbación femenina se te ocurren?