Antecedentes al BDSM: el Marqués de Sade

Tal vez si te hablo de Donatien Alphonse Françoise no tengas ni idea de a quién me refiero, es normal, a nadie se nos conoce por nuestro nombre de pila, a mí tampoco. Si te hablo del Marqués de Sade tengas un poco más de idea pero si te hablo del sadismo creo que ya podremos entrar en materia.

Marqués de Sade
Retrato del Marqués de Sade por van Loo, es el único retrato que se conserva de Sade. | Fuente: Wikipedia.

Este personaje tiene el dudoso privilegio de que su apellido dé origen al sustantivo «sadismo», que significa que el placer se obtiene a raíz de causar dolor y ver el sufrimiento de otra persona o de un ser vivo. Su uso se remonta a 1834 y todavía se considera una parafilia que no es socialmente aceptada.

Protagonizó un par de incidentes que supusieron enormes escándalos, hay numerosas leyendas respecto a su persona y sus obras estuvieron en la lista de libros prohibidos de la Iglesia Católica. Su obra más famosa “Justine” y su segunda parte “Juliette” así como “Las 120 jornadas en Sodoma” le supusieron pasar encerrado en un psiquiátrico los últimos años de su vida.

A los 16 años se alista en el ejército y con 22, a pesar de estar enamorado de una dama de la corte de Lacoste, accede a casarse con una completa desconocida de la corte francesa con la que su padre concertó su matrimonio, Renèe-Pélagie Cordier de Launay de Montreuil (sí, a la nobleza europea le encantaba eso de poner nombres largos para darse importancia que la que tienen).

Primer incidente

Marqués de Sade
Realmente la reputación de depravado de Sade es producto de sus escritos que alimentaron su leyenda más de lo que lo hicieron sus actos. |Fuente: Wikipedia

A partir de este momento es cuando empiezan a sucederse un escándalo tras otro, el primero unos cinco meses después de contraer matrimonio con Renèe-Pélagie. Sade es arrestado (según la versión de su padre) por llevar a cabo una orgía extrema en uno de los castillos de la familia de su esposa y la existencia de un misterioso manuscrito. Acto del que dice sentirse arrepentido.

La versión presentada en las mismas fechas por parte de una prostituta, que estuvo con un cliente de aspecto similar al de Sade,  fue que además de actos sexuales también había cometido sacrilegio. Ella dijo que Sade le había pedido que ella le azotase para después hacer él lo propio con ella mientras se burlaba de Jesucristo, la Biblia y de la fe cristiana. Además la obligó a, literalmente, cagarse en Dios (o en un crucifijo, lo mismo da).

Un año después, en 1764, se siente profundamente vacío ya que no siente amor por su esposa y se alivia recurriendo a los favores de prostitutas durante su estancia en París. Se le termina relacionando con una actriz llamada Colette que también es amante de otro noble francés. Finalmente corta su relación y empieza romances con varias cortesanas como la Beauvoisin con la que se traslada de nuevo a Lacoste.

El escándalo de Arcueil

Un año después de la muerte de su padre, en 1767, Sade empieza a dar rienda suelta a sus perversiones sin tener el más mínimo cuidado, lo que hace que empiecen a ser sonados sus escándalos. Este es el primer gran escándalo por el cual el Marqués de Sade se empieza a labrar su fama.

Marqués de Sade
Casa de Arcueil donde se desarrollaron los hechos que supusieron el primer escándalo grave para el Marqués de Sade. |Fuente: Wikipedia.

La prostituta Rose Keller denuncia que Sade la engaña para llevarla a su casa de Arcueil y una vez allí le ordena desnudarse y se dedica a torturarla haciéndole cortes en la espalda, cosa que se demuestra que no es cierta. Al parecer ella huye semidesnuda descolgándose por una ventana y saltando la valla de la casa mientras es perseguida por el criado del marqués que le grita que vuelva.

Sade alega que lo único que hizo fue azotar a la chica con una cuerda. La historia se extiende por toda Francia y Sade adquiere la fama de Marqués depravado. Además el rey de Francia pide su arresto inmediato tras enterarse de los hechos.

El marqués de Sade en Marsella

Cinco años después del primer gran escándalo se sucede el segundo: esta vez el Marqués de Sade junto a su sirviente Latour demandan los favores de cuatro prostitutas en Marsella. Tras pasar todo el día juntos dos de las chicas dicen sentirse indispuestas y hacen venir al médico. Este denuncia que el estado de las chicas podría tratarse de una intoxicación y se investiga como un caso de envenenamiento por parte del marqués que llegó a ofrecer a las muchachas caramelos de cantárida (afrodisíaco).

Marqués de Sade
El escándalo de Marsella influyó notablemente en la obra «El presidente burlado» de Sade, donde hay parrafos que se consideran autobiográficos. | Fuente: Wikipedia.

Las muchachas se terminan recuperando pero el proceso contra el marqués y su criado sigue adelante: según las chicas Sade habría pedido que le azotase con un pergamino lleno de clavos hasta hacerle sangrar. Ellas se negaron y él pidió ser azotado con una escoba, posteriormente azoto con la mano a una de las prostitutas.

Después junto a su criado los dos se masturbaron mutuamente, además  Sade habría pedido que le dejasen practicar sexo anal a lo que se negaron, sin embargo una de ellas sí que permitió que Sade le oliese el culo. Esto último no quedo demostrado ya que de haber sido cierto habría supuesto un delito de sodomía que hubiese llevado tanto a las prostitutas como a Sade a la horca.

Fin de su libertad

Marqués de Sade
Napoleón dijo que «Justine» era «el libro más abominable jamás engendrado por la imaginación más depravada». | Fuente: Wikipedia.

Tras este escándalo huye a Italia hasta que su madre enferma y tiene que volver a Francia. Una vez llega a París es detenido por orden de su suegra. Tras esto se pasará el resto de su vida confinado: primero en la fortaleza de Vincennes tiempo en el que es acompañado por su esposa, después en la Bastilla y tras la Revolución Francesa es recluido en el manicomio de Sainte-Pélagie y posteriormente en Charenton hasta su muerte en 1814.

Comparado con lo que estamos acostumbrados a ver y oír hoy en día la vida del Marqués de Sade parece un juego de niños, incluso si el propio Sade levantase la cabeza (cabeza que está desaparecida pues su tumba fue profanada para conseguirla y poder estudiarla) no tengo muy claro si se escandalizaría más de nosotros que lo que sus contemporáneos se escandalizaron de él, lo que es seguro es que odiaría «50 sombras de Grey».