Los pezones, esos grandes desconocidos

¿Qué es lo primero que te viene a la cabeza cuando hablamos de orgasmo? ¡Rápido! Seguro que algo que haga referencia a los genitales porque, aunque la respuesta sea masturbación, para masturbarnos nos vamos a dirigir al clítoris y vagina en el caso de ellas y al pene en el caso de ellos.

Pezones
Los pezones son una zona casi tan erógena como lo puede ser el clítoris.| Autora ilustración original: @ucavsl.

Es más, todavía existen los que piensan que para llegar al orgasmo pay que hacerlo por la penetración. Pero no, de hecho Master y Johnson en el estudio de la Respuesta Sexual Humana descubrieron que el 70% de las mujeres necesitan la estimulación directa del clítoris para alcanzar el orgasmo. Así que si eres del otro 30% considérate afortunada porque no es lo habitual.

Pero, y si te digo que, además de la estimulación clitoriana, hay otra forma de alcanzar el orgasmo. Pues la hay y está quitando la mano de la entrepierna y subiendo un poco más arriba: en los pezones. Como te lo cuento: hay personas que pueden correrse por los pezones.

Porque si hay algo innegable es que pezones tenemos todos y que sentimos más que tocando cualquier otra parte de la piel. ¡Ojo que no a todo el mundo le gusta que le toquen los pezones!, pero a quienes nos encanta (y me incluyo) podemos llegar, con paciencia, disposición y estimulación a alcanzar el orgasmo por esta vía.

Pezones
Kit de estimulación de pezones. | Autora ilustración original: @ucavsl.

Y es que podrías tener un orgasmo por cualquier parte del cuerpo, al fin y al cabo, como dice la sexóloga Nayara Malnero “el orgasmo físicamente no deja de ser sino la estimulación de una parte del cuerpo que recibe más sangre de la que le corresponde, hasta que deja de poder recibir más y la sangre vuelve a su lugar de origen (al riego sanguíneo general)”.

 En ese momento en el que la sangre se concentra en esa pequeña parte del cuerpo se da el orgasmo que no deja de ser una experiencia más mental. Si no me crees puede probar a acariciárte el lóbulo de la oreja con un dedo o a decirle a tu pareja que, literalmente, te coma la oreja. Y luego me dices si eso no te ha puesto muchísimo.

Aunque las más familiarizadas con la estimulación de los pezones sean las mujeres los hombres también pueden excitarse mediante los pezones. A partir de la adolescencia esta zona que ha permanecido sin apenas actividad empieza a desarrollarse y a convertirse en una zona erógena (llena de terminaciones nerviosas) muy propensa a las sensaciones que pueden ser sumamente excitables.

En el caso de las chicas, puede que a una le guste que del pecho solo le masajeen los pezones y no coger las tetas como si fuesen masa para hacer pan y hay a otras a las que esto les encanta. Ocurre exactamente igual que con los testículos de un hombre: hay a quienes les encanta que los toquen y hay a quienes les corta el rollo. Cada persona tiene un mapa corporal diferente y hay que tratar de descubrirlo: primero uno mismo y luego con las personas con las que compartas intimidad.

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Hay personas que tienen los pezones muy sensibles y su estimulación les resulta desagradable. | Fuente: El confidencial

Pero ante la duda no vayas con los prejuicios por delante y nunca des nada por hecho. Pregunta siempre: primero pregunta si puedes hacerlo y después pregunta cómo hacerlo, nadie nace sabiendo y cada persona es un mundo y puede que totalmente diferente a otra. Lo que a uno le pone a otro puede resultarle muy desagradable y si no hay comunicación entre los implicados la cosa no fluye.

Por poner un ejemplo, y sin tratar de barrer para casa, puede que la gente critique el BDSM y la sociedad piense que estamos enfermos pero el consenso esta siempre en nuestras relaciones y todos somos consciente de hasta dónde podemos llegar y en qué momento echar el freno.