Basoexia: Dame un beso

El beso, para muchas personas es parte esencial a la hora de mantener relaciones sexuales. Es muy raro encontrar a alguien al que no le excite un buen beso o que sea capaz de tener sexo sin rozar los labios de su acompañante. 

La basoexia es una parafilia como la melolagnia o la odaxelagnia. Las parafilias son comportamientos sexuales en los que el individuo no llega al orgasmo solo con el coito, sexo oral y otras técnicas sexuales tradicionales. El placer viene de otra actividad, como morder, lamer un pie o en el caso de la basoexia, los besos. 

Todos sabemos que para llegar al orgasmo hay varios caminos. Estimulando el clítoris, el punto g, el punto p, el ano… Incluso estimulando los pezones femeninos hay mujeres que llegan al orgasmo. 

La basoexia es una parafilia que impide llegar al orgasmo si no hay besos. Esto es, ni con masturbación, sexo oral, penetración ni ninguna otra práctica se llegará al orgasmo a menos que la persona se bese con su acompañante. 

Es normal que te excite un beso. Es casi impensable imaginar una relación sexual con ausencia de besos. Mucha gente se siente identificada con la basoexia pero eso no quiere decir que se tenga.

La basoexia puede ser muy frustrante. Para el que siente esta parafilia resulta incapacitante el hecho de no ser capaz de llegar al orgasmo sin besos. Incluso con estimulación de los genitales y otras zonas erógenas. Si no hay besos no hay orgasmo. 

Foto: VIX/ Bésame mucho

No todos los tipos de basoexia son tan extremos. Hay personas que necesitan besar durante la relación sexual para reforzar el vínculo afectivo o avivar aún más el deseo para, finalmente, llegar al orgasmo. Las personas que sienten la basoexia tienen puntos positivos a su favor como no darle tanta importancia a los estímulos genitales dotando al acto sexual de un mayor trasfondo. 

El beso es el paso previo a la interacción sexual y en el caso de las personas con basoexia una pieza fundamental para la estimulación sexual y el orgasmo. El beso es, también una forma de conectarse con la otra persona y de entenderla dentro del marco sexual.

Las parafilias, siempre que sean sanas, no son indicativo de problemas graves. Excitarse con elementos externos al coito no tiene nada de malo. Ya sean besos, mordiscos, observando… siempre y cuando sea algo consensuado y sin que nadie resulte dañado. 

Si no sientes basoexia y tu pareja sexual sí… bésale. Descubre nuevas formas de excitación y da placer de la forma más simple: besando. 

Sentir basoexia o alguna parafilia parecida no te hace diferente. Todos los caminos llegan a Roma y en tu caso al orgasmo. Pide besos. Da besos y explora todas las formas en las que puedes recibir placer. Relájate y deja que tu boca haga todo el trabajo. Disfruta del camino y besa, besa mucho. 

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