La vida sexual tras el cáncer de mama

Uno de los ámbitos que más sufren de la vida diaria durante el cáncer de mama es la erótica. Muchas veces debido al estrés de lo que se está viviendo, a los efectos secundarios de los tratamientos y, en el caso de intervenciones drásticas, por un cambio de imagen que afecta al autoestima y la confianza. Al repasar los principales tratamientos para el cáncer de mama y los efectos adversos que presentan en relación a la erótica tenemos:

Radioterapia

Produce sequedad e inflamación vaginal cuando se da en la zona pélvica, por lo que este problema será más habitual en otros tipos de cáncer, como el de ovario. Sin embargo, la radioterapia produce irritación y quemaduras en la piel en la zona en la que se aplique por lo que, aunque no sea directamente en la zona genital, esta incomodidad es fácil que afecte a nuestro deseo.

Quimioterapia en el cáncer de mama

Este es el tratamiento que se ha convertido en el símbolo del cáncer debido a su efecto adverso más conocido que es la caída del cabello y del vello corporal en general. Esto tiene un fuerte impacto sobre el autoestima de la persona y muchas veces hace que se sientan más enfermos por el simbolismo que tiene.

También produce alteraciones directas sobre el sistema urinario en forma de cistitis, y el sistema reproductor, sequedad. Además, otros de los efectos adversos frecuentes de la quimioterapia como las náuseas, los vómitos o la diarrea disminuyen mucho el deseo por el malestar que producen

Farmacoterapia

En muchos casos es necesario el uso de fármacos durante los años posteriores a la intervención por cáncer de mama. Estos fármacos suelen afectar a la producción normal de hormonas sexuales femeninas, dando lugar a una especie de menopausia: menstruaciones irregulares, sequedad y pérdida de elasticidad vaginal, sofocos, insomnio, irritabilidad…

Pecho femenino tras una mastectomía.

Cirugía

En algunos casos es necesario realizar una mastectomía, que consiste en la extirpación de parte de la mama afectada o de la mama entera. A veces también incluye parte de los músculos de debajo.

Dificultades como mujer

Todo esto puede conducir a una serie de dificultades en la vida erótica de la mujer en tratamiento por cáncer de mama que incluso se pueden alargar durante años si no se tratan correctamente . En el caso de mujeres mastectomizadas, es frecuente una disminución drástica de la actividad sexual por el miedo a mostrar las secuelas de la intervención.

Se podrían agrupar estas dificultades en tres categorías: molestias físicas en la práctica erótica, pérdida o disminución del autoestima y una disminución del deseo erótico.

-Molestias en la práctica erótica: Por las alteraciones en la lubricación vaginal, es frecuente que se tengan molestias durante la práctica de la penetración. Para tratarlo se pueden utilizar lubricantes en el momento del encuentro e hidratantes vaginales dos o tres veces por semana para mantener la zona hidratada.

Sin embargo, lo que más recomendamos, desde el punto de vista sexológico, es que se trabaje en redefinir los encuentros, tratando de dedicar menos tiempo a la penetración, o al menos desplazarla del lugar central que ocupa en los encuentros eróticos occidentales. A veces parece que si no se ha realizado la penetración no se ha mantenido una relación “de verdad”, cuando hay un montón de prácticas que pueden ser igual o más significativas y satisfactorias.

Disminución de la autoestima: Otro ámbito que se ve muy tocado, sobre todo en los casos de pérdida de cabello por quimioterapia y mastectomía, es una disminución importante del autoestima. Es una modificación corporal tan radical que la persona muchas veces tiene que redescubrirse y buscar su nuevo estilo.

Los tatuajes ayudan a recuperar la autoestima tras el cáncer de mama.

Llevamos dando vueltas a la autoestima desde que teníamos 12 años y cuando pensábamos que estaba superado, nos vemos demacradas o mutiladas. Hay pequeñas estrategias que se pueden probar para mejorar el autoestima, aunque no tienen por qué servir todas para todo el mundo ya que cada persona es única:

  • Aprovecha para hacerte ese tatuaje, piercing o peinado raro que llevabas tanto tiempo dudando: aparte de la parte estética, el hecho de atreverse refuerza nuestra confianza en nosotras mismas.
  • Embellecer las cicatrices con una sesión de bodypainting o de fotos, eso nos ayudará a aceptarlas y verlas como las “medallas del combate”
  • Reconstrucción en caso de mastectomía: la reconstrucción es algo opciones que cada persona debe decidir por sí misma, aunque parece ser una herramienta muy buena para superarlo más rápido
  • Practicar alguna actividad artística: el ser capaz de crear algo con nuestras manos refuerza nuestro autoestima y además el tiempo que le dedicamos estamos centradas en ello.
  • Practicar algún tipo de danza: además de las endorfinas liberadas por el ejercicio refuerza mucho la confianza y nos sentimos más sexis.
  • Procurar vivir el momento y centrarnos en lo que hacemos. Nos evitará estar todo el rato preocupadas por el qué vendrá y disfrutaremos más de lo que hacemos
  • Dedicar cada mañana un minutillo a buscarnos diez cosas buenas delante del espejo.

Disminución del deseo

Esta es una dificultad que puede afectar a cualquiera de la pareja. En el caso de la mujer; la unión de todos los factores anteriores (los efectos adversos de los tratamientos, la pérdida de autoestima, los cambios de imagen) pueden afectar de forma importante al deseo. Si la pareja es un hombre a veces le cuesta salir de la dinámica de “enferma” y “cuidador” lo que provoca, que no se atreva a buscar el contacto por no atosigar a su pareja porque piensa que no tendrá ganas.

Lo cual puede dar lugar a muchos malentendidos, ya que la mujer, que en esos momentos puede estar pasando por una fase de baja autoestima, puede interpretarlo como que ya no le atrae. Por eso el principal consejo en este punto es la comunicación. Que podamos decirle a nuestra pareja que tenemos o no ganas y de qué exactamente. Porque podemos no tener ganas de tener un encuentro erótico con penetración pero sí de masturbarnos mutuamente o de abrazarnos o de practicar sexo oral.

Otra parte importante es la reeducación de las zonas erógenas cuando tenemos molestias en la zona vaginal por sequedad, por ejemplo, pues tratar de dar más importancia a otras zonas. La masturbación también puede venir bien porque el deseo también se potencia con la práctica.

Estas son solo algunas estrategias que cada persona puede adaptar a su erótica. La ayuda de los profesionales es fundamental para superar estas situaciones, para lo cual el inconformismo y la fuerza de voluntad son ingredientes clave.

Autora: Carola Martínez de Morentin, sexóloga.