Mi fantasía recurrente

Últimamente, mi fantasía más recurrente ocurre en el metro. Tiene sentido. Diciembre, vas al trabajo, vas con amigos, vuelves. Acabas pasando más tiempo muerto en los vagones que en cualquier otro sitio.

Todo el mundo está a lo suyo. Algunos hablan por teléfono en voz alta, aunque haya una señal que prohíba los sonidos altos. Otros leen, otros juegan o contestan mensajes con su móvil. En un lugar de tránsito, simple y anodino. A veces me gustaría hacer los trayectos más divertidos.

Mi fantasía recurrente empieza cuando sube alguien que me llama la atención y se sienta en el asiento de enfrente. Curiosamente, este se encuentra vacío desde hace dos paradas. La miro mientras se sienta, ella se percata y me echa un vistazo inocente. No sucede nada más porque se lleva los ojos al móvil y yo intento no ser invasiva observándola.

fantasía recurrente en el metro

No tarda en levantarse y sentarse a mi lado. Nos mantenemos en silencio, todavía tenemos gente cerca.

Avanzamos un par de paradas, a medida que el vagón se vacía, nuestras miradas, pseudoesquivas pero con intención de encontrarse, se cruzan dos o tres veces más. La última de ellas viene acompañada de una sonrisa por su parte.

No tarda en levantarse y sentarse a mi lado. Nos mantenemos en silencio, todavía tenemos gente cerca. Estoy temblando de los nervios. Me coge de la mano y me acaricia para que me calme. O no. La última de las personas que tenemos relativamente cerca sale en esa estación. Se vuelven a cerrar las puertas.

Quita su mano de la mía y la lleva entre mis muslos. Sin dejar de vigilar si nos están viendo, sus dedos comienzan a moverse torpemente por mi entrepierna, debajo de mi falda, en busca de mis bragas. Rápidamente, pongo mi abrigo sobre sus manos y oculto la jugada de posibles miradas ajenas. Nos relajamos y ella me besa.

Besa mi cuello y continúa masturbándome por debajo de la chaqueta. No puedo hacer nada. No me apetece vigilar si se está notando. Me dejo y entrego al placer y cumplo mi fantasía recurrente de estas últimas semanas.

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