El sexo consentido es como tomar el té

Al contrario de lo que dan a pensar el porno y algunas películas, tener sexo no siempre es fácil. Entre otras cosas porque la comunicación es un elemento fundamental, que a veces brilla por su ausencia, lo cual puede dar lugar a malentendidos.

La comunicación es fundamental, principalmente porque sirve para expresar nuestro consentimiento a la hora de tener sexo con otra persona.

Últimamente el concepto del consentimiento sexual ha sido muy tratado en medios e internet, a raíz de casos de violaciones tan comentados como el de la manada o el de Arandina. Para entender de qué hablamos, lo ideal sería tener una buena definición del término.

Consentimiento significa estar activamente de acuerdo con realizar actividades de índole sexual con una persona. (…) La actividad  sexual sin consentimiento es una violación o agresión sexual.

Este vídeo lo explica de una forma sencilla con una metáfora simple y graciosa: Tomar una taza de té.

 

Que a una persona le gusta tomar té no significa que puedas hacerle una taza de té y obligarle a tomársela. Tampoco porque una vez te dijera que le apetecía té, tienes derecho a aparecer de pronto y forzarle a beber. Y no, la gente inconsciente no quiere beber té. Pues eso.

 A menudo, cuando pensamos en violaciones, pensamos en situaciones en las que se da violencia física. La típica escena en que un desconocido asalta a una mujer por la calle y la fuerza a mantener relaciones, obviamente no consentidas por ella.

Sin embargo, las violaciones pueden darse en otros contextos. Se dan muchas violaciones y agresiones sexuales por parte de personas que conocían a la víctima, incluso amigos o novios.

No siempre hay violencia física de por medio. A veces la víctima ni siquiera es consciente de que ha sido violada. Por eso, en parte, es muy difícil denunciar a tu agresor, porque la persona violada piensa que ella es responsable.

Es importante tener en cuenta que es posible manipular a una persona para hacer algo que en realidad no quiere hacer. La manipulación es más sencilla si la persona que la ejerce es una figura de autoridad o de confianza. Por ejemplo: un novio que maltrata psicológicamente a su pareja.

Pamela Palenciano, feminista, se hizo famosa por un monólogo que se volvió viral, en el que explica, entre otras cosas, como su novio la violó sin que ella fuera consciente de ello.

Pamela Palenciano

Para poner peor las cosas, la sociedad tiene conceptos erróneos respecto a la sexualidad. Estas ideas se ven reforzadas por ejemplo, por el porno y las pelis. Algunas de estas son:

-Que las mujeres que dicen que no, se están haciendo las difíciles y en realidad están deseándolo.

– Que no hace falta preguntar a la otra persona si quiere.

-Que el sexo siempre apetece y que una vez que empiezas, no vas a cambiar de idea.

Va siendo hora de acabar definitivamente con estos tópicos y practicar la comunicación en pareja. El primer paso es dejar de verlo como algo que corta el rollo (igual que ocurre a la hora de poner el preservativo).

Si hablar nos cuesta, recordad que existe la comunicación no verbal. De hecho, las palabras a veces son innecesarias, si prestamos atención a los gestos. Te cualquier manera, ante la duda, lo mejor es preguntar y asegurarse. Lo primero son las personas, el sexo es secundario.