Por las que ya no están

Hoy, ya pasados unos días desde el 8 de marzo, quisiera utilizar este espacio para recordar que existen 6 víctimas de violencia machista por hora en el mundo. Si, seis cada hora. En este mismo momento, alguna mujer en alguna parte del mundo está siendo asesinada por un hombre. Así de escalofriante. En promedio, entonces, hoy, ahora, hace una hora que más de 140 mujeres ya no están.

Entonces, abuelas, madres, hijas, tías, sobrinas, amigas, compañeras de lucha, se reúnen cada 8 de Marzo para gritarle, con ira, a la insoportable violencia machista, que ya no aguantamos más.

No estamos solas, faltan las asesinadas.

En España se registraron 99 feminicidios en el 2019, siendo estos casos únicamente aquellos en los que la mujer es asesinada por su pareja o ex pareja, dejando fuera cualquier otro tipo de agresión provocada por un hombre. El domingo pasado, a las 17 hs en Madrid, miles de mujeres se concentraron en Atocha para recordarlas, homenajearlas y pedir justicia.

Si, el sexo necesita al 8 de marzo. No podemos hablar de libertad sexual si las mujeres vivimos con miedo. Si nos oprimen. Si nos asesinan.

Según estadísticas de la ONU Mujeres, el 35% de las mujeres en todo el mundo ha experimentado algún tipo de violencia física y/o sexual por parte de un compañero sentimental o violencia sexual por parte de otra persona distinta a su compañero sentimental. A su vez, un mayor porcentaje declaró haber sufrido algún tipo de violencia psicológica. Una de cada diez mujeres de la Unión Europea declara haber sufrido ciberacoso desde la edad de 15 años.

Y aunque suene irreal, hoy en día se siguen practicando, como mínimo, 200 millones de mutilaciones genitales femeninas a mujeres y niñas entre 15 y 19 años de edad en los 30 países en los que existen datos representativos sobre esto. ¿De qué placer podemos hablar si hasta la posibilidad de sentirlo les es todavía robada a algunas mujeres?

De norte a sur, de este a oeste.

La lucha sigue, cueste lo que cueste.

El mayor peligro que afronta una mujer, se encuentra en su propio hogar. Más de la mitad de las mujeres víctimas de femicidio fueron asesinadas por su pareja o parientes cercanos.

En América Latina y el Caribe se ubican 14 de los 25 países del mundo en donde más se cometen feminicidios. El Salvador y Honduras encabezan el listado, teniendo tasas calificadas como “very high”: entre 11 y 14  asesinadas por cada 100,000 mujeres.

El femicidio es una plaga mundial. En el año 2018, las autoridades francesas registraron 121 feminicidios. En Europa, Francia está entre los países con mayor índice de mujeres asesinadas por sus parejas. Cada dos o tres días muere una mujer estrangulada, quemada, golpeada, apuñalada.

No nos mires, únete.

Por las que no están, y por las que podemos no estar mañana. No nos digan “Feliz día” porque no estamos contentas. No hay nada que festejar. Mueren nuestras hermanas a diario, no somos “bonitas” cuando luchamos. Y las calles el 8 de marzo son nuestras, pero para erradicar al machismo es imprescindible que el hombre entienda que esta situación no da para más. Que el patriarcado tiene que caer.

Y quizás lo que te incomode a ti, hombre, no sea el feminismo, sino darte cuenta de que en realidad eres machista. No asesinas mujeres, pero quieres insultar con frases como “no seas niña”. Quizás tampoco abuses sexualmente de una amiga, pero tomas sin permiso la manos de una chica que te gusta cuando sales a bailar. Abrazas a tu madre, y la quieres, pero la dejas sola levantando la mesa cuando se juntan a cenar. No estas a favor de los comentarios misóginos, pero entre amigos nunca les dices nada si ellos los hacen.

Porque lo tienes naturalizado. Pues bueno, deconstrúyete. Hazlo por las que ya no están, y por las que seguimos acá intentando aguantar

*Fotografías de @victoriamariaph