Bad Gyal y la música explícita

Si estás más o menos pendiente de las redes y te gusta la música que ha nacido fuera de sellos multimillonarios, lo más seguro es que conozcas a Bad Gyal y si la conoces seguramente sepas que ayer sacó tema nuevo, que como siempre, ha dado que hablar en las redes. Si no la conoces, te ponemos un poco en contexto, ha sacado un tema que se llama Aprendiedo el sexo y como imaginarás, tanto la letra como el vídeo hablan directamente sobre cómo le gusta hacerlo en la cama.

No hace falta que hayas escuchado muchas de sus canciones para darte cuenta de que Bad Gyal no es de esas personas que se andan con sutilezas en lo que hablar sexo se refiere. Desde su slogan inicial, “el pussy k mana” (que viene a significar el coño que manda) hasta su nuevo hit “Aprendiendo el sexo”, desde luego deja claro que hablar de las ganas de sexo no le supone ningún problema a la catalana. Habrá quien la haya tachado de machista por sus letras explícitos y sus vídeos sensuales, pero por eso mismo está bien reflexionar al respecto.

Lo de que el sexo ha sido históricamente un tema bastante tabú no es ningún secreto. Hasta hace bien poco, hablar de la propia experiencia sexual era algo francamente impensable, o que podía dar lugar a risas y chismes durante días, muchas veces en el mejor de los casos. Por suerte esta tendencia va cambiando y, en general, el tema del sexo se está abriendo paso poco a poco entre las conversaciones casuales de la gente. Aún y con todo, la industria de la música lleva hablando sobre posturas, orgasmos y masturbaciones desde bastante antes de que el tema fuese habitual en las conversaciones del día a día.

En esa época pasada pero no tan remota en la que parecía que solo a los hombres les gustaba el sexo, Etta James cantaba una y otra vez que solo quería hacerle el amor a su pareja en I just wanna make love to you.

El tema del sexo en las letras de las canciones fue haciéndose más y más explícito, y hace algunos años, el reggaetón lo normalizó las alusiones explícitas a todo lo relativo a follar y al deseo en la música más comercial. Tal vez como forma de publicidad de controversia, tal vez porque la danza siempre ha estado íntimamente relacionada con la pulsión sexual, probablemente por los dos motivos al menos en parte.

Bad Gyal Aprendiendo el sexo

Por desgracia, como todo en esta vida, el deje machista siempre ha acabado influyendo en la cultura y es verdad, que en particular al reggaetón y a la música latina siempre se los ha tachado de machistas por sus letras sexuales. Parece que a veces se nos olvida que el machismo es estructural y afecta a todas las facetas de la cultura, y por supuesto incluye a este género.

Evidentemente hay ciertas letras que les dan la razón a aquellos que piensan así, pero parece que tendemos a olvidar que lo sexualmente explícito no es necesariamente machista del mismo modo que el sexo, en sí mismo, no lo es. La música sensual ayuda en la lucha contra el tabú, y Bad Gyal viene a recordarnos una vez más que hablar de las ganas que le tenemos a alguien no tiene por qué tener connotaciones machistas. Todos estamos salidos por igual y ella lo sabe.