Maneskin y el fin de la masculinidad frágil.

Pues sí, Maneskin ganó Eurovisión arrasando con el televoto. Italia se alzó con el ansiado trofeo y spotify ardió buscando más material del laureado grupo. Pero Europa no solo habla de la música italiana, hay algo más.

Porque sí, los Maneskin tienen calientes a media Europa, y a la otra media también pero no lo quieren admitir. No sabemos si ha sido el cantar en Italiano, el efecto tarima o qué pero lo cierto en que las redes sociales echan humo con los jóvenes rockeros.

Lo que sí es cierto es que la estética transgresora y tipo rock glam es lo que más ha llamado la atención del conjunto. Eso y el extravagante cantante Damiano David. Belleza italiana pura. Tatuajes, torso al descubierto, lápiz de ojos, esmalte de uñas, pendientes eternos, unos Louboutin y un carisma arrasador fueron los ingredientes necesarios para que el foco mediático recayera sobre él.

Ay Damiano…

Si bien es cierto que los Maneskin no han hecho nada que no hubieran hecho sus predecesores (Freddie Mercury, David Bowie, Iggy Pop, Marilyn Manson… y tantos otros) si que es cierto que han irrumpido en el lugar adecuado en el momento adecuado. Su estética recuerda al glam rock de finales de los setenta y ochenta y su rock and roll, como proclamó el propio Damiano David «nunca muere».

Pero vamos a lo que nos atañe… ¿Qué tiene Damiano David que tanto ha revolucionado las hormonas de la unión europea? Seguridad ¿Y qué es lo que no tiene? Masculinidad frágil. Simple.

Apartando el tema puramente físico (que… agüita) lo que tanto nos ha conquistado a todos es su personalidad arrolladora. Un hombre que se maquilla. Que lleva tacones. Que se sube a una barra de pole dance. Que besa a su compañero para celebrar el triunfo. Que no le da reparo en mostrar sus emociones ni en expresarse estéticamente. Eso nos gusta. Nos encanta que un hombre pueda ponerse unos tacones porque está tan seguro de que no es algo que le vaya a hacer menos hombre que cuando lo vemos nos parece revolucionario. Nos «flipa» lo original, lo salido del rebaño y lo cero patriarcal. Y por supuesto nos molesta que la heterosexualidad masculina tenga que estar en contraposición con todas estas cosas… solo por el mero hecho de que son considerados comportamientos «femeninos«. Porque realmente… ¿Qué consideramos masculino y qué femenino? ¿Quién decidió esto? Las construcciones de género son eso, construcciones, sujetas a cambios y reformas y quizás esto sea un paso más para seguir el buen camino.

Si leemos una por una todas las reseñas acerca del cantante de Maneskin al final el elemento común de todas es ese: seguridad en uno mismo. Cero masculinidad frágil. Soy hombre y me gusta ponerme unos Louboutin y maquillarme los ojos, perfecto ¿y?. Eso es lo que realmente nos pone.

¿Masculinidad frágil? ¿Eso qué es? ¿Se come?

Cabe destacar que ni tengo estudios de género ni hablo bajo el prisma de la profesionalidad. Esto es simple opinión y deseo de evolución de una sociedad que se merece vivir un poco más tranquila y sin prejuicios de ninguna índole.

Damiano David te queremos, nos gustas y nos pones… pa’ qué mentir. Larga vida a Maneskin, al Rock y a Eurovisión. Como siempre os digo… salud, orgasmos y muchísima libertad.

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