Clítoris rosa

Cómo acabar con los mitos y disfrutar de los orgasmos

Es algo muy sencillo y a la vez demasiado complicado. Los orgasmos son algo tan fugaz como placenteros, pero están cargados de leyendas urbanas que eclipsan el apogeo y pleno disfrute de los mismos cuando nos encontramos manteniendo relaciones sexuales. Las redes sociales son uno de los culpables de hacernos pensar que no podemos disfrutar del punto más álgido de placer. Pero también lo son las películas porno, que nos hacen creer que se puede conseguir con cada movimiento en cada una de las partes de nuestro cuerpo.

Los orgasmos tan solo se consiguen mediante la estimulación del clítoris./ Fuente: Pixabay

Pero, antes de desmontar mitos, debemos definir qué es un orgasmo. Sandra Guillamón, sexóloga y especialista en productos eróticos, define el orgasmo como una “explosión de éxtasis que, como consecuencia, deja a tu cuerpo relajado y liberado”. Esta sensación tan placentera que se siente tras experimentar un orgasmo se debe a la liberación por parte de nuestro cerebro de una hormona llamada oxitocina, o más comúnmente conocida como la “hormona del bienestar”.

Pero no todo placer intenso es un orgasmo. La sexóloga aclara que el placer está producido por una buena experiencia que hace que nos sintamos confortables y que nos gusta. Sin embargo, es cuando el placer sexual se siente muy intenso y es llevado al nivel máximo cuando se produce el orgasmo, entendido este como la liberación de todo el placer y excitación sexual acumulada desde el inicio de la relación sexual. Fisiológicamente hablando, explica que un orgasmo provoca contracciones en el útero desde el fondo y en el tercio externo de la vagina, además de en el esfínter externo del ano. Pero no solo eso, sino que también aumenta el rubor sexual, las tensiones y contracciones musculares, de la tasa respiratoria y cardíaca y de la presión arterial.

Una vez aclarados estos términos, llega el momento de hablar de cómo conseguir llegar al orgasmo sin morir en el intento. Y aquí es donde hay que apuntar que solo existe un tipo de orgasmos, lo clitorianos. La sexóloga Guillamón revela que esto se debe a que es el clítoris la parte del cuerpo con una de las mayores redes de terminaciones nerviosas, distribuidas en tres tramos de la vagina. “Estos tres tramos (a la entrada, a la mitad o punto G, y al final, casi en el cuello del útero) con terminaciones nerviosas comparten estructuras con el clítoris por lo que realmente estaríamos estimulando el clítoris desde dentro (con la penetración), la parte interna del clítoris, la parte que no se ve”, recalca.

“Llegar al orgasmo mediante la penetración no es imposible lo único es, que lo que llamamos orgasmo vaginal realmente no es un orgasmo vaginal es un orgasmo clitoriano.”

Sandra Guillamón Lacruz

Por lo tanto, el mito de que los orgasmos vaginales no existen se convierte en algo relativo. No es imposible llegar al orgasmo con la penetración, pero es alto el porcentaje de mujeres que necesita la estimulación externa del clítoris, lo que es el glande del clítoris para llegar al orgasmo. Del mismo modo ocurre con los orgasmos anales, ya que durante la penetración anal se estimulan las zonas nerviosas sexuales que se encuentran en el ano y que conectan con el clítoris.

Llegar al orgasmo no debe ser un objetivo. / Fuente: Pixabay

Y como no todas las mujeres ni todos los cuerpos son iguales, Sandra Guillamón desvela varias claves para alcanzar el orgasmo dependiendo del tipo de vulva o vagina: “en el caso de que el clítoris esté más escondido, sea más pequeño, menos sensible o los labios sean más grandes y lo tapen, pueden ayudar a disfrutar más aquellas posturas en las que se tenga acceso manual fácil a la vulva para poder estimularla al mismo tiempo que se produce la penetración, con posturas en las que la mujer esté encima, por ejemplo. Y todo lo contrario para aquellos clítoris más expuestos y sensibles.”

 “No hay nada mejor que conocernos para poder compartir esos conocimientos de lo que nos gusta y como nos gusta con la persona que queramos compartir el encuentro sexual.”

Sandra Guillamón Lacruz

Si hay algo que debe quedarnos claro es que llegar al orgasmo durante una relación sexual no debe ser un objetivo a alcanzar. “Algunas personas se obsesionan con llegar a alcanzarlo de tal forma que no disfrutan de las relaciones sexuales y es que hay veces que se siente deseo, excitación y placer y no se alcanza el orgasmo y no pasa nada”. Sin embargo, la sexóloga aconseja que, si esto supone un problema para la persona o la pareja, lo mejor es consultar a un sexólogo.

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